lunes, 17 de marzo de 2014

LOS MASONES ESPAÑOLES SALEN A LA CALLE A DEFENDER EL ABORTO ABIERTAMENTE

En España no se ve un obispo detrás de una pancarta desde la macromanifestación "La familia existe" de 2005, pero si alguien quiere ver bandas rituales y ropajes simbólicos entre pancartas ya puede hacerlo porque los masones españoles han decidido salir a la calle con atuendos y atavíos (no todos, que aún hay grados), en defensa de una "noble" causa muy "fraterna": matar seres humanos antes de que nazcan, es decir, el aborto. 

"Por primera vez en la historia de España, la masonería española, a través de una orden mixta de mujeres y hombres, compareció como tal en un acto masivo celebrado en Madrid y un amplio grupo de sus integrantes se ha identificado de manera abierta provistos de las bandas masónicas rituales. El escenario de tal comparecencia fue la manifestación conmemorativa anual del Día de la Mujer del sábado pasado en Madrid", escribe Rafael Fraguas en el periódico pro-aborto El País.


Para estos masones, el Día de la Mujer viene a ser una especie de Día del Aborto y el objetivo era combatir el proyecto de ley del Partido Popular que recorta el aborto quitándole la categoría de "derecho".


El compás y la escuadra

“Entendemos que esta ley recorta los derechos de las mujeres y por ello estamos aquí, para reivindicarlos”, explicó Ana Valet, presidenta de la Federación Española de la Orden Masónica Mixta e Internacional del Derecho Humano, cuya Federación del Derecho Humano mostraba una pancarta con su denominación y sus símbolos –el compás y la escuadra–, que marchaba en un lugar destacado de la manifestación.

"Minutos antes de comenzar la marcha, existía cierta inquietud en algunas de las personas congregadas, inquietud que fue despejándose poco a poco a medida que arrancaba la manifestación", detalla El País. 




Poco a poco, explica el periódico, ese sentimiento dio paso a una serena euforia, "porque estamos protagonizando un hecho histórico", dijo uno de los asistentes.


Toda una red de logias

La orden masónica que preside Ana Valet fue fundada en 1893 y es mixta desde su mismo origen. “Posee implantación en más de 60 países, cuenta con más de 30.000 miembros yuna red de logias para la autoconstrucción de sus integrantes y talleres federado para la acción social, que despliegan por todo el mundo”, precisa Valet. 

El periodista no preguntó a la gran masona qué es eso de la autoconstrucción, pero ella lo amplió con un lenguaje más de márketing diciendo: "Trabajar para el progreso de la humanidad” es nuestro lema".


La ministra abortista

Como modelo de "progreso" y "autoconstrucción", allí estaba Matilde Fernández, ministra socialista de Asuntos Sociales de 1988 a 1993, la política que según la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la ley del aborto de 1985 debía ir ofreciendo tantas ayudas sociales a las embarazadas que poco a poco el aborto fuese disminuyendo: durante su mandato se pasó de 26.000 abortos anuales a 51.000,y de una tasa del 5,8 al 12,1. Todo un "progreso" y una "autoconstrucción".

Matilde Fernández, que fue senadora hasta 2011 y en su momento fue vicepresidenta de la Internacional Socialista de Mujeres, llevaba su banda masónica sobre el pecho, azul celeste, y declaraba a El País: “la masonería defiende las causas de progreso, como los derechos de la mujer”.




Matilde Fernández, masona y política del PSOE


El periódico recoge el momento con gran emoción, como si fuese una romería popular.


"En las personas que componían el cortejo masónico, nutrido por integrantes de las cuatro obediencias mixtas existentes en España, así como por miembros de la Gran Logia de España, que es sólo masculina, se observaba una emoción que en ocasiones afloraba en forma de lágrimas". 

Y añade: "La masonería en España, que no fue autorizada hasta 1979, ya en la democracia, se ha mantenido siempre en un ámbito orgánico de discreción, si bien ha participado en numerosas ocasiones en iniciativas de la sociedad civil con reivindicaciones guiadas por elideario laico y el derecho humanitario. Su salida a la superficie de manera abierta y plena se interpreta como “un signo de normalización homologable a los ya vigentes en los países cívicamente más desarrollados del mundo”, declara Ana Valet, la presidenta de la logia "Federación del Derecho Humano".

EL CARDENAL CAFFARRA CONTRA LA PROFANACIÓN EUCARISTICA QUE PROPONE KASPER

El cardenal Caffarra recuerda que Juan Pablo II ratificó que ningún Papa puede romper el vínculo matrimonial

El cardenal y arzobispo de Bolonia, S.E.R Carlo Caffarra, aborda en una entrevista para Il Foglio los temas del orden del día del Sínodo extraordinario que tendrá lugar en octubre, y del Sínodo ordinario del 2015: matrimonio, familia, doctrina de la Humanae Vitae, penitencia. El prelado italiano critica las palabras del cardenal Kasper sobre el acceso a la comunión de los divorciados vueltos a casar y advierte que Juan Pablo II indicó que la potestad papal no puede dar ningún tipo de legitimidad a una segunda unión mientras permanezca el vínculo matrimonial, que es indisoluble. El cardenal recuerda que tal hecho ni siquiera admite la discusión entre los teólogos y la duda entre los fieles.

Matteo Mateuzzi entrevista al cardenal Caffarra:
- La Familiaris Consortio de Juan Pablo II se encuentra en medio de un fuego cruzado. Por una parte se dice que es el fundamento del Evangelio de la familia, por otra que es un texto superado. ¿Cabe pensar en una actualización?
- Si hablamos de la ideología de género y del denominado «matrimonio» homosexual, es verdad que en los años de la Familiaris Consortio no se hablaba de ello. Pero de todos los demás problemas, sobre todo de los divorciados vueltos a casar, se habló largamente. De esto soy testigo directo, porque fui uno de los consultores del Sínodo de 1980. Decir que la Familiaris Consortio ha nacido en un contexto histórico completamente distinto del actual no es verdad. Después de matizar esto, puedo decir antes que nada que la FC nos ha enseñado un método con el que se deben afrontar las cuestiones sobre el matrimonio y la familia. Usando ese método la Familiaris Consortio ha llegado a una doctrina que sigue siendo un punto de referencia ineludible. ¿Cuál es el método? Cuando preguntan a Jesús en qué condiciones era lícito el divorcio no se discutía en ese momento sobre la licitud como tal; Jesús no entra en la problemática casuística de la que nacía la pregunta, sino que indica en qué dirección se debía mirar para entender qué es el matrimonio y en consecuencia cuál es la verdad de la indisolubilidad matrimonial. Fue como si Jesús hubiera dicho: «Mirad que debéis salir de esta lógica casuística y mirar en otra dirección: la del «Principio». Es decir: debéis mirar allá donde el hombre y la mujer vienen a la existencia, en la verdad plena de su ser hombre y mujer llamados a ser una sola carne. (…)
- ¿Cuál es el significado más profundo y actual de la Familiaris Consortio?
- «Por tener ojos capaces de conservar la luz del Principio», la Familiaris Consortio afirma que la Iglesia tiene un «sentido sobrenatural de la fe» que no consiste única o necesariamente en el consenso de los fieles. «La Iglesia, siguiendo a Cristo, busca la verdad que no siempre coincide con la opinión de la mayoría. Escucha a la conciencia y no al poder, en lo cual defiende a los pobres y despreciados. La Iglesia puede recurrir también a la investigación sociológica y estadística, cuando se revele útil para captar el contexto histórico dentro del cual la acción pastoral debe desarrollarse y para conocer mejor la verdad; no obstante tal investigación por sí sola no debe considerarse, sin más, expresión del sentido de la fe» (FC 5). He hablado de «verdad del matrimonio». Querría precisar que esta expresión no indica una norma ideal del matrimonio. Indica lo que Dios con su acto creador ha inscrito en la persona del hombre y de la mujer. Cristo dice que antes de considerar los casos, conviene saber de qué cosa estamos hablando. No estamos hablando de una norma, que admita o no excepciones, de un ideal hacia el cual haya que ir. Estamos hablando de qué es el matrimonio y qué es la familia. (…) La Exhortación describe el sentido más profundo de la indisolubilidad matrimonial (FC 20). La Familiaris Consortio representa un desarrollo doctrinal grandioso, hecho posible también gracias al ciclo de catequesis de Juan Pablo II sobre el amor humano (…), dirigiendo su atención a las raíces profundas. (…) Y no ha ignorado los problemas concretos. Ha hablado también del divorcio, de las parejas de hecho, del problema de la admisión a la Eucaristía de los divorciados vueltos a casar. Por tanto la imagen de una Familiaris Consortio que pertenece al pasado, que no tiene nada que decir en el presente, o es una caricatura o es lo que consideran personas que no la han leído.
- Muchas conferencias episcopales han destacado que las respuestas a los cuestionarios en preparación de los dos próximos Sínodos muestran que la doctrina de la Humanae Vitae ya sólo crea confusión. ¿Es así, o ha sido un texto profético?
- El 28 de junio de 1978, algo más de un mes antes de morir, Pablo VI decía: «Por la Humanae Vitae, daréis gracias a Dios y a mí». Después de 46 años, veamos sintéticamente qué ha sucedido a la institución matrimonial y nos daremos cuenta de cómo aquel documento fue profético. Negando la conexión inseparable entre la sexualidad conyugal y la procreación, es decir negando la enseñanza de la Humanae Vitae, se ha abierto el camino a la recíproca desconexión entre la procreación y la sexualidad conyugal: «from sex without babies to babies without sex» (NdR «del sexo sin niños al niños sin sexo»). Se ha ido oscureciendo progresivamente que el fundamento de la procreación humana está en el amor conyugal, y se ha construido gradualmente la ideología de que cualquiera puede tener un hijo, el hombre o la mujer solteros, los homosexuales, incluso mediante la «maternidad subrogada. Se ha pasado por tanto de la idea del hijo esperado como un don al hijo programado como un derecho: se dice que existe el derecho a tener un hijo. (...) Esto es increíble. Yo tengo el derecho a tener cosas, no personas. Se ha ido progresivamente construyendo un código simbólico, ético y jurídico, que relega la familia y el matrimonio a la pura afectividad privada, sin importar sus efectos en la vida social.
La pregunta que hay que hacerse no es si la Humanae Vitae es aplicable hoy o hasta qué punto es aplicable o si solo crea confusión. La pregunta qué conviene hacerse es ¿la Humanae Vitae dice la verdad sobre el bien propio de la relación conyugal? ¿Dice la verdad acerca del bien que está presente en la unión de las personas de los dos cónyuges en el acto sexual? En efecto, la esencia de las proposiciones normativas de la moral y del derecho se encuentra en la verdad del bien que en ellas es objetivada. Si no se razona con esta perspectiva, se cae en la casuística de los fariseos. Y ya no se vuelve a salir, porque se entra en un callejón al final del cual se encuentra la obligación de elegir entre la norma moral y la persona. Si se salva una, no se salva la otra. La pregunta del pastor es por tanto la siguiente: ¿cómo puedo orientar a los cónyuges para que vivan su amor conyugal en la verdad? El problema no es verificar si se encuentran en una situación que les exime de una norma, sino cuál es el bien de la relación conyugal. Cuál es su verdad íntima. Me sorprende que alguno diga que la Humanae Vitae crea confusión. ¿Qué quiere decir? ¿Conocen la fundamentación que ha hecho Juan Pablo II de laHumanae Vitae?
Añado una consideración. Me maravilla profundamente el hecho de que, en este debate, ni siquiera eminentísimos cardenales tengan en cuenta las 134 catequesis sobre el amor humano. Nunca un Papa había hablado tanto de esto. Ese magisterio es ignorado, como si no existiese. ¿Crea confusión? Quien afirma esto ¿está al corriente de cuánto se ha hecho en el plano científico sobre la regulación natural de la concepción? ¿Está al corriente de innumerables parejas que en el mundo viven con alegría la verdad de la Humanae Vitae?
- El Cardenal Kasper subraya también que hay grandes expectativas en la iglesia respecto al Sínodo y que se corre el riesgo de «una pésima desilusión» si aquellas fueran desatendidas. ¿Es un riesgo real, a su juicio?
No soy profeta ni soy hijo de profetas. Ocurre algo admirable. Cuando el pastor no predica opiniones suyas o del mundo, sino el Evangelio del matrimonio, sus palabras golpean los oídos de los que escuchan, pero en su corazón entra en acción el Espíritu Santo abriéndolo a las palabras del pastor. Me pregunto además de qué expectativas estamos hablando. Una gran cadena de televisión de Estados Unidos ha realizado una encuesta en comunidades católicas por todo el mundo, que refleja una realidad muy diferente de las respuestas al cuestionario registradas en Alemania, Suiza y Austria. Un solo ejemplo. El 75 por ciento en la mayoría de los países africanos es contrario a la admisión a la Eucaristía de los divorciados vueltos a casar. Repito de nuevo: ¿de qué expectativas estamos hablando? ¿De las del occidente? ¿Es entonces occidente el paradigma fundamental sobre el que la Iglesia debe evangelizar? ¿Así estamos todavía? Vayamos y escuchemos también un poco a los pobres. Me quedo muy perplejo y pensativo cuando se dice que si no se avanza en una cierta dirección sería mejor no haber convocado el Sínodo. ¿En qué dirección? ¿La dirección que, según se dice, han indicado las comunidades de centroeuropa? ¿Y por qué no en la dirección indicada por las comunidades africanas?
- El Cardenal Müller ha dicho que es terrible que los católicos no conozcan la doctrina de la Iglesia y que esta carencia no puede justificar la exigencia de adecuar la enseñanza católica al espíritu de nuestro tiempo. ¿Se echa en falta una pastoral familiar?
Ha faltado esa pastoral. Es una gravísima responsabilidad de nosotros los pastores reducir todo a los cursos prematrimoniales. ¿Y la educación de la afectividad de los adolescentes, de los jóvenes? ¿Qué pastor de almas habla hoy de castidad? Un silencio casi total, desde hace años, por lo que yo conozco. Fijémonos en el acompañamiento de las parejas jóvenes: preguntémonos si hemos anunciado de verdad el Evangelio del matrimonio, si lo hemos anunciado como pidió Jesús. Y además, ¿por qué no nos preguntamos por qué los jóvenes ya no se casan? No siempre es por razones económicas, como se suele decir. Hablo de la situación en Occidente. Si se hace una comparación con los jóvenes que se casaban hasta hace treinta años, las dificultades que tenían no eran menores de las de hoy. Pero aquellos construían un proyecto, tenían una esperanza. Hoy tienen miedo y el futuro da miedo; pero si hay una decisión que exige esperanza en el futuro, es la decisión de casarse. Estas son las preguntas fundamentales, hoy. Tengo la impresión de que si Cristo se presentase de pronto en una reunión de sacerdotes, obispos y cardenales que discuten sobre todos los graves problemas del matrimonio y la familia, y le preguntaran como hicieron los fariseos: «Maestro, ¿pero el matrimonio es disoluble o indisoluble? ¿O en algunos casos, después de una debida penitencia...?». ¿Qué respondería Jesús? Pienso que la misma respuesta que dio a los fariseos: «Mirad al «Principio».
El hecho es que ahora se quieren curar los síntomas sin afrontar seriamente la enfermedad. El Sínodo, por tanto, no podrá evitar tomar posición frente a este dilema: la forma en que se está modificando la morfología del matrimonio y de la familia es positivo para la persona, para sus relaciones y para la sociedad, o más bien lleva a la decadencia de la persona, de sus relaciones, lo que puede tener efectos devastadores sobre toda una civilización? El Sínodo no puede evitar esta pregunta.
- Se habla de la posibilidad de readmitir a la Eucaristía a los divorciados vueltos a casar. Una de las soluciones propuestas por el Cardenal Kasper toma en consideración un período de penitencia que lleve al pleno acercamiento. ¿Es una necesidad ya ineludible o es una adecuación de la enseñanza cristiana según las circunstancias?
Quien hace esa hipótesis, al menos hasta ahora no ha respondido a una pregunta muy sencilla: ¿qué pasa con el primer matrimonio rato y consumado? Si la Iglesia admite a la Eucaristía, debe dar en cualquier caso un juicio de legitimidad de la segunda unión. Es lógico. Pero los Papas siempre han enseñado que la potestad del Papa no alcanza a esto: sobre el matrimonio rato y consumado el Papa no tiene ningún poder. La solución que se ha propuesto lleva a pensar que permanece el primer matrimonio, pero hay también una segunda forma de convivencia que la Iglesia legitima. En consecuencia, hay un ejercicio de la sexualidad humana extraconyugal que la Iglesia considera legítimo. Pero con esto se niega la columna que sostiene la doctrina de la Iglesia sobre la sexualidad. Y entonces uno podría preguntarse: ¿y por qué no se aprueban las uniones de hecho? ¿Y por qué no las relaciones entre homosexuales? La pregunta de fondo es por tanto sencilla: ¿qué pasa con el primer matrimonio? Pero nadie responde. Juan Pablo II decía en el año 2000 en una alocución a la Rota que «se deduce claramente que el Magisterio de la Iglesia enseña la no extensión de la potestad del Romano Pontífice a los matrimonios sacramentales ratos y consumados como doctrina que se ha de considerar definitiva, aunque no haya sido declarada de forma solemne mediante un acto de definición». La fórmula es técnica, «doctrina que se ha de considerar definitiva» y quiere decir que sobre esto no se admite la discusión entre los teólogos y la duda entre los fieles.
- Entonces, ¿no es una cuestión sólo de praxis, sino también de doctrina?
Sí, en esto se toca la doctrina. Inevitablemente. Se puede decir que no se hace, pero se hace. Y no sólo eso. Se introduce una costumbre que con el tiempo asienta esta idea en el pueblo, no solo cristiano: no existe ningún matrimonio absolutamente indisoluble. Y esto ciertamente va contra la voluntad del Señor. No hay ninguna duda sobre esto.
- ¿Pero no existe el riesgo de considerar el sacramento solo como una especie de barrera disciplinar y no como un medio de curación?
Es verdad que la gracia del sacramento también sana, pero conviene ver en qué sentido. La gracia del matrimonio sana porque libra al hombre y a la mujer de su incapacidad de amarse para siempre con toda la plenitud de su ser. Esta es la medicina del matrimonio: la capacidad de amarse para siempre. (...). La indisolubilidad matrimonial es un don que hace Cristo al hombre y a la mujer que se casan en Él. Es un don, no es ante todo una norma que viene impuesta. No es un ideal al que deben intentar llegar. Es un don y Dios no se arrepiente nunca de sus dones. Por eso Jesús, respondiendo a los fariseos, basa su respuesta revolucionaria en un acto divino: «Lo que Dios ha unido», dice Jesús. Es Dios quien une, de lo contrario el carácter definitivo sería solo un deseo que es natural pero imposible de hacerse realidad. Dios mismo lo cumple. El hombre puede también decidir no usar esta capacidad de amar definitivamente y totalmente. (...) El matrimonio, el sacramento del matrimonio produce inmediatamente un vínculo que ya no depende de la voluntad de los cónyuges, porque es un don que Dios les ha hecho. Estas cosas hoy no se dicen a los jóvenes que se casan. Y luego nos asombramos de que suceda lo que sucede.
- Se ha iniciado un debate apasionado sobre el sentido de la misericordia. ¿Qué valor tiene esta palabra?
Tomemos la página de Jesús y la adúltera. Para la mujer descubierta en adulterio, la ley de Moisés era clara: debía ser lapidada. Los fariseos en efecto preguntan a Jesús qué piensa sobre esto (...). Si hubiera dicho «lapidadla», enseguida habrían afirmado «ya veis, predica la misericordia, come con los pecadores, y a la hora de la verdad también dice que hay que lapidarla». Si hubiera respondido «no debéis lapidarla», habrían dicho «a esto lleva la misericordia, a destruir la ley y todos los vínculos jurídicos y morales». Esta es la típica perspectiva de la moral casuística, que te lleva inevitablemente a un callejón al final del cual está el dilema entre la persona y la ley. Los fariseos querían llevar al Señor a ese callejón. Pero Él sale totalmente de esa perspectiva, y dice que el adulterio es una gran mal que destruye la verdad de la persona humana que traiciona. Y precisamente porque es un gran mal, Jesús, para quitarlo, no destruye a la persona que lo ha cometido, sino que la cura de este mal y le recomienda que no vuelva a caer en él. «Tampoco yo te condeno, vete y no peques más». Esta es la misericordia de la que solo el Señor es capaz. Esta es la misericordia que la Iglesia anuncia desde siempre. La Iglesia debe decir qué es lo que está mal. Ha recibido de Jesús el poder de curar, pero en las mismas condiciones. Es verdad que el perdón siempre es posible: lo es para el asesino, lo es también para el adúltero. Era una dificultad que planteaban los fieles a San Agustín: se perdona el homicidio, pero la víctima no resucita. ¿Por qué no perdonar el divorcio, este estado de vida, el nuevo matrimonio, cuando ya no es posible que el primero «reviva»? Pero es algo completamente diferente. En el homicidio se perdona a una persona que ha odiado a otra hasta matarla físicamente, y se pide el arrepentimiento de esto. (...) En el caso del divorciado vuelto a casar, la Iglesia dice: «este es el mal, el rechazo del don de Dios, la voluntad de despreciar el vínculo puesto por el mismo Señor».
La Iglesia perdona, pero con la condición de que haya arrepentimiento. Pero el arrepentimiento significa volver al primer matrimonio. No es serio decir: estoy arrepentido pero permanezco en la misma situación que constituye la ruptura del vínculo de la cual me arrepiento. A menudo –se dice- no es posible. Hay muchas circunstancias, es cierto, pero en esas condiciones la persona está en un estado de vida objetivamente contrario al don de Dios.. La Familiaris Consortio lo dice explícitamente su estado y situación de vida contradicen objetivamente la unión de amor entre Cristo y la Iglesia, significada y actualizada en la Eucaristía» (FC 84). La misericordia de la Iglesia es la de Jesús, la que dice que ha sido desfigurada la dignidad del esposo, el rechazo del don de Dios. La misericordia no dice: «Paciencia, intentemos poner remedio como podamos». Esta es la tolerancia, esencialmente diversa de la misericordia. La tolerancia deja las cosas como están por razones superiores. La misericordia es el poder de Dios, que saca del estado de injusticia.
(…)
- Uno de los temas más citados por quien desea una apertura de la Iglesia a las personas que se encuentran en situaciones irregulares es decir que la fe es una, pero los modos para aplicarla a las circunstancias particulares se deben amoldar a los tiempos, como ha hecho siempre la Iglesia. ¿Qué piensa usted?
¿Puede limitarse la Iglesia a ir allí donde la lleven los procesos históricos como si fueran derivaciones naturales? ¿En esto consiste anunciar el Evangelio? Yo no lo creo, porque en ese caso me pregunto como se hará para salvar al hombre. Le cuento un episodio. Una esposa todavía joven, abandonada por su marido, me dice que vive la castidad pero le cuesta un esfuerzo terrible. Porque, dice, «no soy una monja, sino una mujer normal». Pero me dice que no podría vivir sin la Eucaristía. Y por eso también el peso de la castidad es ligero, porque piensa en la Eucaristía. Otro caso. Una señora con cuatro hijos ha sido abandonada por su marido después de veinte años de matrimonio. La señora me dice que en aquel momento ha entendido que debía amar a su marido en la cruz, «como Jesús ha hecho conmigo». ¿Por qué no se habla de estas maravillas de la gracia de Dios? ¿Estas dos mujeres no se han amoldado a los tiempos? Ciertamente no se han amoldado a los tiempos. Le aseguro que me causa una gran pena comprobar el silencio, en estas semanas de discusión, sobre la grandeza de las esposas y esposos que, abandonados, permanecen fieles. (...)
Cuántos párrocos y obispos podrían contar episodios de fidelidad heroica. Después de un par de años de estar aquí en Bolonia, quise reunir a los divorciados vueltos a casar. Eran más de trescientas parejas. Hemos estado juntos toda una tarde de domingo. Al final, más de uno me dijo que había entendido que la Iglesia es verdaderamente madre cuando impide recibir la eucaristía. No pudiendo recibir la eucaristía, comprenden qué grande es el matrimonio cristiano, y que hermoso es el Evangelio del matrimonio.
- Cada vez con más frecuencia se habla de la relación entre el confesor y el penitente, así como de una posible solución para el sufrimiento de quien ha visto fracasar el propio proyecto de vida. ¿Qué piensa sobre esto?
La tradición de la Iglesia ha distinguido siempre –distinguido, no separado– su tarea magisterial del ministerio del confesor. Usando una imagen, podríamos decir que ha distinguido siempre el púlpito del confesionario. Una distinción que no significa doblez, sino que la Iglesia en el púlpito, cuando habla del matrimonio, da testimonio de una verdad que no es ante todo una norma o un ideal. En ese momento interviene con amor el confesor, que dice al penitente: «Lo que has escuchado en el púlpito, es tu verdad, que tiene que ver con tu libertad, herida y frágil». El confesor conduce al penitente en camino hacia la plenitud de su bien. (...) El drama del hombre no radica en pasar de lo universal a lo singular. Radica en la relación entre la verdad de su persona y su libertad. Este es el núcleo del drama del hombre, porque yo con mi libertad puedo negar lo que acabo de afirmar con la razón. Veo el bien y lo apruebo, y luego hago el mal. Este es el drama. El confesor se sitúa dentro de este drama, no en el mecanismo universal-particular. Si lo hiciese inevitablemente caería en la hipocresía y diría: «de acuerdo, esta es la ley universal, pero como tu te encuentras en estas circunstancias, no estás obligado». (…) Hipócritamente, el confesor habría promulgado otra ley, al lado de la predicada en el púlpito. ¡Esto es hipocresía! Qué daño se causa si el confesor no recordase ya a la persona que se encuentra ante él que estamos en camino. Se correría el riesgo, en nombre del Evangelio de la misericordia, de hacer vano el Evangelio de la misericordia. (...) Al final el hombre podría convencerse de que no está enfermo, y que entonces no tiene necesidad de Jesucristo. Uno de mis maestros, gran profesor de derecho canónoco, decía que cuando se entra en el confesionario no hay que seguir la doctrina de los teólogos, sino el ejemplo de los santos.
Matteo Mateuzzi (intervista al Cardenal Caffarra en Il Foglio, 15 de marzo de 2014)
El Cardenal Caffarra es arzobispo de Bolonia. Fundó en 1980, por mandato de Juan Pablo II, el Pontificio Instituto Juan Pablo II sobre el matrimonio y la familia.
InfoCatólica. Traducción al español

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=20265

martes, 18 de febrero de 2014

¿POR QUÉ LOS CATOLICOS DEBEMOS AMAR A NUESTRA PATRIA? POR ANTONIO MORENO.

¿POR QUÉ LOS CATOLICOS DEBEMOS AMAR A NUESTRA PATRIA?
Si bien el concepto de amor a la Patria es algo que en la mayoría de los países es compartido por la casi totalidad de los ciudadanos, es un tema que en España sigue suscitando dudas, complejos, e incluso miedos infundados entre muchos católicos. Desde el punto de vista de la doctrina de la Iglesia, el amor y el servicio a nuestro país, no es solo un deber, sino una obligación. Así por ejemplo el Papa Pio XI nos dice:
“El buen católico, precisamente en virtud de la doctrina católica, es por lo mismo el mejor ciudadano, amante de su patria” Papa Pio XI (Encíclica Divini illius magistri)
El Papa León XIII, fue incluso más allá a la hora de definir el compromiso que un católico debe tener hacia su patria, y nos recuerda que este compromiso implica incluso dar la vida por la misma.
“Por ley natural estamos obligados a amar especialmente y defender la sociedad en que nacimos, de tal manera que todo buen ciudadano esté pronto a arrostrar aun la misma muerte por su patria” Papa León XIII (Encíclica Sapientiae Christianae).

¿SE OPONE EL PATRIOTISMO CON LA CONCEPCION UNIVERSAL DEL CATOLICISMO?
Muchos católicos, por un sentido mal entendido de la fraternidad universal, han adoptado una postura de indiferencia hacia la patria, o incluso de rechazo de la misma. No son pocos los católicos que se han adherido a posturas ideológicas internacionalistas  –muchos incluso desde la buena fe- o apátridas, incurriendo en una falta de caridad hacia la sociedad que les ha visto nacer, y que les ha dotado de derechos. Sin duda, la obligación que tenemos los católicos del amor universal a todos los seres humanos por ser semejanza de Dios, y estar dotados de igual dignidad, no se contrapone con la obligación que tenemos de amar a los que nos están más cercanos y con los que estamos unidos con mayores vínculos. Así, el Papa Pio XII nos recuerda que también la caridad requiere un orden en su práctica:
“No hay que temer que la conciencia de la fraternidad universal, fomentada por la doctrina cristiana, y el sentimiento que ella inspira, se opongan al amor, a la tradición y a las glorias de la propia patria, e impidan promover la prosperidad y los intereses legítimos; pues la misma doctrina enseña que en el ejercicio de la caridad existe un orden establecido por Dios, según el cual se debe amar más intensamente y ayudar preferentemente a los que nos están unidos con especiales vínculos. Aun el Divino Maestro dio ejemplo de esta preferencia a su tierra y a su patria, llorando sobre las inminentes ruinas de la Ciudad santa” Papa Pío XII. (Summi Pontificatus).
El Papa San Pio X, también nos explica la comunión que existe entre el amor a la Iglesia y a la patria, y  nos explica que esta no solo es digna de amor y servicio, sino que también lo es de predilección, por lo que preferentemente debemos rezar y trabajar por sus intereses respecto a otros intereses también legítimos, pero más alejados en el orden de la caridad.
“Si el Catolicismo fuera un enemigo de la Patria, no sería una religión divina. La Patria es un nombre que trae a nuestra memoria los recuerdos más queridos, y bien sea porque llevamos la misma sangre que aquellos nacidos en nuestro propio suelo, o bien debido a la aún más noble semejanza de afectos y tradiciones, nuestra Patria es no sólo digna de amor, sino de predilección. Sentimos, pues, veneración por la Patria, que en suave unión con la Iglesia contribuye al verdadero bienestar de la Humanidad. Y ésta es la razón porqué los auténticos caudillos, campeones y salvadores de un país han surgido siempre de entre las filas de los mejores católicos” Discurso pronunciado por Su Santidad Pio X el 20 de Abril de 1909.
También el Papa León XIII, nos explica más profundamente la comunión que existe entre el amor a Iglesia y a la patria, y que tiene en Dios a su denominador común.
“El amor sobrenatural de la Iglesia y el que naturalmente se debe a la patria, son dos amores que proceden de un mismo principio eterno, puesto que de entrambos es causa y autor el mismo Dios; de donde se sigue que no puede haber oposición entre los dos”.  Papa León XIII (Encíclica Sapientiae Christianae).
DESHONRAR O ATACAR A LA PATRIA, UN PECADO CONTRA EL CUARTO MANDAMIENTO.
Como bien explica el recientemente canonizado San Juan Pablo II, deshonrar a la patria, o atacar los intereses legítimos de la misma, es un pecado contra el cuarto mandamiento.
“Si se pregunta por el lugar del patriotismo en el decálogo, la respuesta es inequívoca: es parte del cuarto mandamiento, que nos exige honrar al padre y a la madre. Es uno de esos sentimientos que el latín incluye en el término pietas, resaltando la dimensión religiosa subyacente en el respeto y veneración que se debe a los padres, porque representan para nosotros a Dios Creador. Al darnos la vida, participan en el misterio de la creación y merecen por tanto una devoción que evoca la que rendimos a Dios Creador. El patriotismo conlleva precisamente este tipo de actitud interior, desde el momento que también la patria es verdaderamente una madre para cada uno. Patriotismo significa amar todo lo que es patrio: su historia, sus tradiciones, la lengua y su misma configuración geográfica. La patria es un bien común de todos los ciudadanos y, como tal, también un gran deber. Como sucede con la familia, también la nación y la patria siguen siendo realidades insustituibles”. Papa San Juan Pablo II (Memoria e identidad)
Por desgracia, hay quien confunde lo que es el patriotismo cristiano – que se basa en el amor y tiene un carácter unificador- , con el nacionalismo pagano – basado en el odio y promotor de la división-, y que tan certeramente condenó el Papa Juan Pablo II. Así pues, quien promueve la división, el odio, o la discordia entre los ciudadanos de un mismo país, debe saber que no solo comete un error político, sino que atenta contra un bien moral, y se pone en situación de pecado mortal.


LOS DOCTORES DE LA IGLESIA SOBRE EL AMOR A LA PATRIA.

Cuando Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia, analiza en su obra “Suma Teológica” la virtud y la piedad con que el hombre debe actuar respecto a Dios y a sus semejantes, Santo Tomás pone el amor a los padre y a la Patria en un orden inmediatamente posterior al del amor que se le debe tener a Dios, es por tanto de suma importancia el valor que en la teología tomista se le ha dado a la virtud del patriotismo, y que la Iglesia ha recogido en su magisterio a lo largo de los Siglos mediante múltiples formulaciones de carácter.

“El hombre se hace deudor de los demás según la excelencia y según los beneficios que de ellos ha recibido. Por ambos títulos Dios ocupa el primer lugar, por ser sumamente excelente y por ser principio primero de nuestro existir y de nuestro gobierno. Después de Dios, los padres y la patria son también principios de nuestro ser y gobierno, pues de ellos y en ella hemos nacido y nos hemos criado. Por lo tanto, después de Dios, a los padres y la patria es a quienes más debemos. Y como a la religión toca dar culto a Dios, así en un grado inferior, a la piedad pertenece rendir un culto a los padres y a la patria. En este culto de los padres se incluye el de todos los consanguíneos, pues que son consanguíneos precisamente por proceder todos de unos mismos padres. Y en el culto de la patria se incluye el de los conciudadanos y de los amigos de la patria. Por lo tanto, a éstos principalmente se refiere la virtud de la piedad”.  Santo Tomás de Aquino (Suma Teológica).

San Agustín va incluso más lejos que Santo Tomás, y coloca la virtud del amor por la Patria claramente por delante del amor que se debe tener por la familia, y solo por detrás del amor que se le profesa a Dios.

Ama a tu prójimo; más que a tu prójimo, a tus padres; más que a tus padres, a tu Patria; y solamente más que a tu Patria, ama a Dios”. San Agustín (Confesiones).


EL CATECISMO SOBRE EL AMOR A LA PATRIA.

Y es que la virtud del patriotismo no es algo ajeno al católico de nuestro tiempo, sino que el amor a la Patria sigue siendo un mandato expresado específicamente en el Catecismo, por tanto una virtud que el buen católico tiene que vivir con plena actualidad.

“El amor y el servicio de la patria forman parte del deber de gratitud y del orden de la caridad”. (2239)

LA PATRIA EN LAS REVELACIONES MARIANAS.

También la Virgen ha hablado en algunas revelaciones sobre el amor a la patria, así por ejemplo, en las apariciones de La Sallete, advirtió que entre las señales que precederían al final de los tiempos, se viviría entre otros males el desamor por la Patria.

“La Santa Fe de Dios será olvidada, cada individuo querrá guiarse por sí mismo y ser superior a sus semejantes. Los poderes civiles y eclesiásticos serán abolidos, todo orden y toda justicia serán pisoteados; no se verán más que homicidios, odio, envidia, mentira y discordia, sin amor por la patria ni por la familia”. (Revelaciones de La Sallete).

También en las revelaciones del Buen Suceso que tuvieron lugar en Ecuador durante finales del Siglo XVI, la Virgen advertía de que los sufrimientos que tendrían que afrontar los católicos fieles en los últimos tiempos les llevarían a ser contados entre el número de los mártires sacrificados por la Iglesia y por la Patria.

“El corto número de almas en las cuales se conservará el culto de la fe y de las buenas costumbres sufrirá un cruel e indecible al par que prolongado martirio; muchas de ellas descenderán al sepulcro por la violencia del sufrimiento y serán contadas como mártires que se sacrificaron por la Iglesia y por la Patria”. (Revelaciones de María del Buen Suceso).


CANCIÓN DE AMOR PATRIA DEL PADRE LEONARDO CASTELLANI.

“Amar la patria es el amor primero
y es el postrero amor después de Dios;
y si es crucificado y verdadero,
ya son un solo amor, ya no son dos.

Amar la patria hasta jugarse entero,
del puro patrio Bien Común en pos,
y afrontar marejada y viento fiero:
eso se inscribe al crédito de Dios.

Dios el que no se ve, Dios insondable;
de todo lo que es Bien, oscuro abismo,
sólo visible por oscura Fe.

No puede amar, por mucho que d'Él hable
del fondo de su, gélido egoísmo,
quien no es capaz de amar ni lo que ve”.

(Padre Leonardo Castellani).

POR: Antonio Moreno Robles (Blogger de Pensamiento Disidente).

domingo, 16 de febrero de 2014

"MOTUS IN FINE VELOCIOR" POR ROBERTO DE MATTEI

Motus in fine velocior
11 de febrero 2013 , es una fecha que ha entrado en la historia. Fue en ese día cuando Benedicto XVI comunicó a una asamblea de cardenales atónitos su decisión de renunciar al pontificado. El anuncio fue recibido “como un rayo en un cielo sereno”, según las palabras dirigidas al Papa por el cardenal decano Angelo Sodano , y la imagen de un rayo que , ese mismo día , había golpeado a la Basílica de San Pedro , se extendió por el mundo .
La abdicación se produjo el 28 de febrero , pero antes de esto Benedicto XVI anunció que quería permanecer en el Vaticano como Papa emérito , algo que nunca había sucedido antes y que era más sorprendente que la renuncia al pontificado. En el mes intermedio, entre el anuncio de la abdicación y la apertura del cónclave el 12 de marzo, la elección del nuevo Pontífice fue preparada para que pareciera ante el mundo como algo inesperado. Más sorprendente que la identidad del elegido , Jorge Mario Bergolio de Argentina , fue el nuevo nombre elegido por él, Francisco , casi como para querer representar algo único (unicum), y lo mas sorprendente al pueblo por encima de todo era su primer discurso en el que, después de un coloquial ” buenas tardes”, se presentó como el “obispo de Roma”, un título que se debe al Papa , pero sólo después que el de Vicario de Cristo y sucesor de Pedro , que constituyen algo presupuesto .
Las fotografías de los dos Papas que rezaron juntos el 23 de marzo de Castelgandolfo , que ofrece la imagen de un nuevo Papado por “diarquía “, aumentó la confusión de aquellos días . Pero eso fue sólo el comienzo. Después vino la entrevista en el vuelo de regreso de Río de Janeiro , el 28 de julio de 2013, con las palabras ” ¿quién soy yo para juzgar !” destinadas a ser utilizadas para justificar toda transgresión . Siguieron las entrevistas del Papa Francisco por el director de ” Civiltà Cattolica” en septiembre y la otra por el fundador del diario “La Repubblica ” , en octubre , que tuvo un mayor impacto en los medios de masas que su primera encíclica Lumen Fidei . Se dice que no eran actos magisteriales , pero todo lo que ha sucedido en la Iglesia a partir de ese momento se deriva , sobre todo, a partir de esas entrevistas que tenían un carácter magistral , de facto, si no de iuris.
El encuentro entre el cardenal electo Gerhard Ludwig Müller , prefecto de la Congregación para la Fe, y el cardenal arzobispo de Tegucigalpa , Oscar Rodríguez Maradiaga , coordinador de los consejeros de las reformas del Papa Francisco, ha llevado a la confusión hasta la culmen. La doctrina tradicional , según Maradiaga , no es suficiente para ofrecer ” respuestas para el mundo de hoy. ” Va a ser mantenida, pero existen “desafíos pastorales ” adaptados a ciertos tiempos que no se puede responder ” con el autoritarismo y el moralismo “, porque esto “no es la nueva evangelización”.
Las declaraciones del cardenal Maradiaga fueron seguidos por los resultados de la encuesta sobre los desafíos pastorales de la familia promovidas por el Papa para el Sínodo de los Obispos de 5 – 19 de octubre. El SIR ( Servicio de información religiosa [ la agencia de noticias de la Conferencia Episcopal Italiana ] ) ha publicado un resumen de las primeras respuestas que han llegado de Europa Central. Para el belga , suizo , luxemburgués y obispos alemanes , la fe católica es demasiado rígida y no corresponde con las necesidades de los fieles . La Iglesia debe aceptarse a la convivencia pre -matrimonial , reconocer el matrimonio homosexual, aceptar el control de la natalidad y contracepción, bendecir a los segundos matrimonios de divorciados y que les permita recibir los sacramentos. Si este es el camino que se quiere tomar , es el momento de decir que estamos hablando de un camino que conduce al cisma y la herejía , porque sería negar la fe divina y natural , que en sus mandamientos no sólo afirma la indisolubilidad del matrimonio, sino que también prohíbe los actos sexuales fuera del matrimonio, y más aún si están en contra de la naturaleza. La Iglesia acoge a todos los que se arrepienten de sus pecados y que se proponen romper con el desorden moral en el que se encuentran , pero de ninguna manera puede justificar la condición de pecador. Sería inútil afirmar que el cambio sólo afectaría la praxis pastoral y no de la doctrina. Si se carece de correspondencia entre la doctrina y la praxis , esto quiere decir que es la praxis que hace la doctrina como ya ha venido sucediendo , por desgracia , desde el Concilio Vaticano II hasta ahora.
¿Debe la Iglesia dar respuestas que son nuevas y “en paso con los tiempos “? Muy diferente se comportaron los grandes reformadores de la historia de la Iglesia , como San Pedro Damián y San Gregorio Magno quien, en el siglo XI , hubieran tenido que justificar la simonía y nicolaismo de los sacerdotes , a fin de no hacer Extraña a la Iglesia a la realidad de su tiempo , y en su lugar ellos denunciaron estas heridas con palabras de fuego , a partir de la reforma de las costumbres y la restauración de la sana doctrina.
Es el espíritu , intransigente y sin concesiones , de los santos que hoy esta dramáticamente ausente . Un acies ordinata ( orden de batalla) es urgente, un ejército listo para la batalla que empuñando las armas del Evangelio anunciará palabras de vida para el mundo moderno que muere , en lugar de abrazar su cuerpo muerto. Entre el Concilio de Trento y la Revolución Francesa , los jesuitas ofrecieron este núcleo de combatientes a la Iglesia. Hoy en día todas las órdenes religiosas sufren la decadencia, y si , entre éstos , se presenta  una rica en promesas , se suprime inexplicablemente . El caso de los Franciscanos de la Inmaculada , que estalló en julio, ha sacado a la luz una contradicción evidente entre los recordatorios continuos de Papa Francisco por misericordia, y el bastón asignado al comisionado , Fidenzio Volpi , de aniquilar uno de los pocos institutos religiosos todavía hoy en día florecientes.
La paradoja no termina ahí . Nunca antes como en el primer año del pontificado de Francisco , ha renunciado la Iglesia a uno de sus atributos divinos , el de la justicia , para presentarse ante el mundo como misericordiosa y llena de bendición , pero nunca antes como en este año la Iglesia ha sido objeto de este tipo de ataques violentos del mundo hacia el que extiende su mano.
El Matrimonio homosexual, siendo reclamado por todas las grandes organizaciones internacionales y por la casi totalidad de los gobiernos occidentales , contradice frontalmente , no sólo la fe de la Iglesia , sino también la ley natural y divina, que está escrita en el corazón de cada hombre . ¿Qué son las grandes movilizaciones de masas que tuvieron lugar sobre todo en Francia con el Manif pur tous , sino la reacción de la conciencia de un pueblo a una legislación que es a la vez injusta y contra la naturaleza ? Pero los grupos de presión inmoral no están satisfechos con esto. Lo que les importa no es la afirmación de los supuestos derechos de los homosexuales , tanto como la negación de los derechos de los seres humanos y de los cristianos. Christianos esse non licet: el grito blasfemo que fue hecho por Nerón y Voltaire , resuena en el mundo de hoy , mientras que Jorge Mario Bergoglio es elegido por las revistas mundanas como el hombre del año .
Los acontecimientos se suceden con mayor rapidez. La máxima latina “motus in fine velocior” se utiliza comúnmente para indicar el paso rápido del tiempo al final de un período histórico. La multiplicación de eventos , de hecho , se acorta el transcurso del tiempo , que en sí mismo no existe fuera de las cosas que fluyen. El tiempo, dice Aristóteles, es la medida del movimiento ( Física , IV, 219 b). Más precisamente, la definimos como la duración de las cosas mutables . Dios es eterno , precisamente, porque Él es inmutable : cada momento tiene su causa en él , pero no nada en él cambia. Cuanto más se aleja de Dios, aumenta más el caos, producido por el cambio.
11 de febrero marcó el comienzo de una aceleración del tiempo , que es la consecuencia de un movimiento que se está convirtiendo vertiginosamente . Estamos viviendo un momento histórico que no es necesariamente el final de los tiempos , pero sin duda el final de una civilización y de la terminación de una época en la vida de la Iglesia. Si al final de esta época , el clero y los laicos católicos no toman su responsabilidad muy en serio , es inevitable que se den cuenta de que el destino que la vidente de Fátima vio ante sus propios ojos :
” Y vimos en una inmensa luz qué es Dios : « algo semejante a como ven las personas en un espejo cuando pasan ante él »a un Obispo vestido de Blanco Otro Obispos ‘ hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre ». , sacerdotes, religiosos y religiosas estaban subiendo una montaña empinada , en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; antes de llegar allí el Santo Padre atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante , apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; habia llegado a la cima de la montaña , de rodillas a los pies de la gran Cruz fue asesinado por un grupo de soldados que dispararon balas y flechas a él , y en el mismo modo murieron unos tras otros los Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares de diversas clases y posiciones . Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios. “
La visión dramática de 13 de mayo debería ser más que suficiente para instar a meditar, orar y actuar. La ciudad ya está en ruinas, y los soldados enemigos están a las puertas . El que ama a la Iglesia que la defienda, para acelerar el triunfo del Inmaculado Corazón de María.

lunes, 10 de febrero de 2014

EL PRÓXIMO MIERCOLES 12 DE FEBRERO, SE REZARÁ EL ROSARIO POR ESPAÑA EN 27 LOCALIDADES

El próximo Miércoles 12 de Febrero, se rezará el Rosario por España como cada mes  en 27 localidades de nuestro País. Por primera vez, esta iniciativa llegará a las ciudades de Córdoba, Cadiz, Jerez y a la localidad de Talamanca de Jarama (Madrid). La plataforma “Rosario por España” convoca una vez más a los fieles católicos a sumarse a los rezos públicos con el fin de paliar mediante la oración la grave situación general que vive nuestra Nación. Como cada día 12 de mes, se pedirá por la conversión de España, por la paz y la unidad nacional, por el fin de las inicuas leyes que atentan contra la vida y la familia, por las necesidades de sustento y vivienda de tantos españoles que sufren la crisis económica, y por la Santidad del Clero español y la necesidad de Consagración a los Sagrados Corazones de Jesús y de María.  Allí donde aun no exista convocatoria, animamos a todos los católicos a unirse a la misma hora en oración junto al resto de España. Igualmente recordamos que cualquier grupo u organización que quiera unirse oficialmente a la Plataforma puede mandar un comunicado a rosarioxesp@hotmail.es

¿DONDE SE REALIZA EL ROSARIO POR ESPAÑA?

ALICANTE: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza de la Santa Faz (Detrás del Ayuntamiento).

IBI (ALICANTE): El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza de la Iglesia (Ante el monumento a la Virgen de los Desamparados).

ALMERÍA: El día 12 de cada mes, a las 18:00 horas. Plaza de San Sebastián (Junto a la Inmaculada).

BARCELONA: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Calle Aragón 299, (frente a la Parroquia de la Purísima Concepción).


CADIZ: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza de la Catedral.

JEREZ (CADIZ): El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza de la Catedral.

CASTELLÓN: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza de las Escuelas Pías (Junto a la Iglesia de la Trinidad)

NULES (CASTELLÓN): El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza Mayor (Frente a la Iglesia de San Bartolomé y San Jaime).


ALMAZORA (CASTELLÓN): El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Frente a la Iglesia del Cristo.

CÓRDOBA: El día 12 de cada mes, a las 19:00 horas (En Invierno) y a las 20:00 horas (En Verano). Plaza Conde de Priego (Frente a la Iglesia de Santa Marina).

GASCUEÑA (CUENCA): El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza de España.

HUELVA: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Calle Puerto (Frente a la Inmaculada).

CARTAYA (HUELVA): El día 12 de cada mes, a las 19:00 horas. En la puerta de la Iglesia del Apóstol San Pedro.

PALOS DE LA FRONTERA (HUELVA): El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Puerta principal de la Iglesia de San Jorge Martir.

ISLA CRISTINA (HUELVA): El día 12 de cada mes. a las 18:00 horas. Plaza de la Paz (Junto a la Iglesia de Ntra. Señora de los Dolores).

LA CORUÑA: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Cuesta de San Agustin (Junto a la Iglesia de San Jorge).

LOGROÑO: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Confluencia de C/Vara de Rey con Av Gran Via. (Junto al antiguo Banco de España).

MADRID: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza de Colón (Junto a la bandera).

ALCALÁ DE HENARES (MADRID): El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Patio del Palacio Arzobispal.

TALAMANCA DE JARAMA (MADRID): El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Explanada de la Iglesia de San Juan Bautista.

MÁLAGA: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza del Obispo (Junto a la Catedral).

MURCIA: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza de la Cruz (Junto a la Catedral).

SALAMANCA: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Campo de San Francisco (Frente a la Puerta de la Iglesia de la Vera Cruz).

SANTANDER: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza de las Atarazanas (Junto a la Catedral).

SANTIAGO DE COMPOSTOLA: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza de la Quintana (Junto a la Puerta Santa).

SEVILLA: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza del Triunfo (Junto a la Catedral).

VALENCIA: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza de la Almoina (Lateral de la Basílica de la Virgen).

ZARAGOZA: El día 12 de cada mes, a las 20:00 horas. Plaza del Pilar (Junto a la Virgen).


MÁS INFO: http://rosarioporespaña.blogspot.com.es/