sábado, 28 de junio de 2014

TESTAMENTO ESPIRITUAL DEL REY SAN LUIS DE FRANCIA A SU HIJO

Del testamento espiritual de san Luis a su hijo(Acta Sanctorum Augusti 5 [1868]1, 546)


Hijo amadísimo, lo primero que quiero enseñarte es que ames al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas; sin ello no hay salvación posible.
Hijo, debes guardarte de todo aquello que sabes que desagrada a Dios, esto es, de todo pecado mortal, de tal manera que has de estar dispuesto a sufrir toda clase de martirios antes que cometer un pecado mortal.

Además, si el Señor permite que te aflija alguna tribulación, debes soportarla generosamente y con acción de gracias, pensando que es para tu bien y que es posible que la hayas merecido. Y, si el Señor te concede prosperidad, debes darle gracias con humildad y vigilar que sea en detrimento tuyo, por vanagloria o por cualquier otro motivo, porque los dones de Dios no han de ser causa de que le ofendas.

Asiste, de buena gana y con devoción, al culto divino y, mientras estés en el templo, guarda recogida la mirada y no hables sin necesidad, sino ruega devotamente al Señor, con oración vocal o mental.

Ten piedad para con los pobres, desgraciados y afligidos, y ayúdalos y consuélalos según tus posibilidades. Da gracias a Dios por todos sus beneficios, y así te harás digno de recibir otros mayores. Para con tus súbditos, obra con toda rectitud y justicia, sin desviarte a la derecha ni a la izquierda; ponte siempre más del lado del pobre que del rico, hasta que averigües de qué lado está la razón. Pon la mayor diligencia en que todos tus súbditos vivan en paz y con justicia, sobre todo las personas eclesiásticas y religiosas.

Sé devoto y obediente a nuestra madre, la Iglesia romana, y al sumo pontífice, nuestro padre espiritual. Esfuérzate en alejar de tu territorio toda clase de pecado, principalmente la blasfemia y la herejía.

Hijo amadísimo, llegado al final, te doy toda la bendición que un padre amante puede dar a su hijo; que la santísima Trinidad y todos los santos te guarden de todo mal. Y que el Señor te dé la gracia de cumplir su voluntad, de tal manera que reciba de ti servicio y honor, y así, después de esta vida, los dos lleguemos a verlo, amarlo y alabarlo sin fin. Amén.


Oración


Oh Dios, que has trasladado a san Luis de Francia desde los afanes del gobierno temporal al reino de tu gloria, concédenos, por su intercesión, buscar ante todo tu reino en medio de nuestras ocupaciones temporales. Por nuestro Señor Jesucristo.

domingo, 25 de mayo de 2014

INTERESANTISIMA ENTREVISTA AL PADRE SANAHUJA SOBRE APOSTASIA, MASONERIA Y NUEVO ORDEN MUNDIAL

El fundador de Noticias Globales, Juan Claudio Sanahúja, desvela en esta entrevista concedida a Infovaticana las claves para entender los objetivos del Nuevo Orden Mundial y las verdaderas pretensiones de la ONU.
Noticias Globales es una referencia para entender más allá lo que ocurre a nivel mundial. ¿Cómo nació la iniciativa?
Noticias Globales nació en 1998. Hacía falta informar: no se conocía el mecanismo interno de la ONU; se confundían, por ejemplo, las asambleas generales o las conferencias internacionales, con las reuniones de comisiones. Nosotros teníamos mucha información y comenzamos.
Juan C Sanahuja_thumb[1]A la información del boletín, le añadimos los libros: El Gran Desafío. La Cultura de la Vida contra la Cultura de la Muerte, anterior a comenzar con el boletín; El Desarrollo Sustentable. La Nueva Ética Internacional; y Poder Global y religión universal. Ahora, está por salir una edición corregida y aumentada de El Gran Desafío.

ÉTICA SIN DIOS

Una de las insistencias de la modernidad es la gran ética laica mundial ¿Es posible una ética sin Dios?
Es imposible que sin Dios se pueda edificar una ética sólida, la ética hace referencia a unos principios transcendentes y estos principios sólo pueden provenir de Dios. Hay intentos de edificar “éticas laicas”, pero todos estos proyectos están al servicio de ideologías neo-paganas, son fácilmente rebatibles, aunque con el apoyo de los medios de comunicación parezcan imponerse, terminan por caer dejando un tendal de personas desvalidas, a la deriva, que buscan creer en algo.
¿Es compatible el respeto a los principios no negociables sin una cosmovisión cristiana?
No es imposible, pero sí es muy difícil. Tiene que haber por detrás siempre una cosmovisión trascendente. Yo diría que los principios no negociables, son fruto de una visión judeo-cristiana.

ESTERILIDAD

¿Qué buscan los neo-malthusianos en realidad? ¿Podríamos decir que la palabra que sintetiza los esfuerzos de la ONU es “esterilidad”?
La Organización Mundial de la Salud estableció, a principios de los 90 cuando se presentó el nuevo paradigma de la salud, que el ciudadano del nuevo orden mundial es el adulto sano y productivo. Los que son o puedan llegar a ser sanos y productivos, son los únicos que tienen derechos humanos. A todos los que no alcancen ese estándar hay que dejarlos al margen de la historia, evitar que nazcan; y si nacen, no invertir en su bienestar ni un céntimo. Desde ese punto de vista se podría decir que los esfuerzos de la ONU se pueden sintetizar en la palabra “esterilidad” o, mejor, “esterilidad selectiva”.
¿Hasta qué punto la incorporación de la mujer a la vida profesional forma parte de esa estrategia mundialista de esterilidad?
Esto es evidente. Desde la Conferencia de Dacca, en 1969, figura en los planes de la International Planned Parenthood Federation, a propuesta del presidente del Population Council, Dr. Berelson.
En concreto, las conclusiones de esa conferencia dicen: “alterar la imagen de la familia, volcando a las mujeres al mercado laboral”. Por supuesto, que también en esas conclusiones figura “el alentar la homosexualidad”. Llevan casi 50 años trabajando con esos objetivos
Habla usted mucho del ecologismo. ¿Cuál es la amenaza del ecologismo en la antropología modernista?
Para la ONU y otras organizaciones, el ecologismo es un buen sucedáneo. Por ejemplo, no se le puede decir a la gente que no existen los 10 Mandamientos sin sustituirlos por algo. Con la presión de los medios de comunicación pueden inculcarle que una persona que cuida de no arrojar papeles en la calle, diferencia la basura o se alimenta de determinada manera se hace solidaria con el mundo, con las generaciones futuras, en definitiva, que está cuidando la Tierra, que en su lenguaje quiere decir está justificado. Y así, la tierra ocupa el lugar de Dios.
Ecologiablog_FestivalBigGreenGNo quiero decir que no tenga importancia cuidar el mundo en el que vivimos. Tiene importancia. Pero primero están los Mandamientos de la Ley de Dios.

GOBIERNO MUNDIAL

¿Existe un plan de gobierno mundial? ¿La masonería es activa en este tema?
Los planes de gobierno mundial, en los que la masonería tiene un papel importante, vienendesde finales de la Primera Guerra Mundial o quizás de poco antes.
¿Cuál es el papel del sionismo internacional en ese plan?
En esos planes se integran una cantidad enorme de lo que se puede llamar mesas de consenso, el sionismo puede influir en alguna ellas.
Precisamente, yo me fijaría en las redes de organizaciones no-gubernamentales que marcan la agenda de la ONU, y por ejemplo, en el Club de Madrid, el Club de Budapest, el grupo The Elders, las mesas de consenso relacionadas con la Carta de la Tierra, el grupo Bilderberger, la organización multireligiosa Religiones para la Paz, y la United Relgions Iniciative, el Foro sobre el Estado del Mundo, la Comisión de Gobernabilidad Global, y por supuesto, el Consejo de Relaciones Exteriores, la Unión Internacional de Parlamentarios, y podríamos seguir.
En todas tiene un papel importante la masonería, alguna de estas organizaciones son más dialogantes que otras, pero todas tienen la misma finalidad: concentrar el poder en pocas manos aboliendo las soberanías nacionales e instrumentalizar las religiones, es decir, ponerlas al servicio de sus propios dictados.
¿Cree que hay ingenuidad o “candidez” entre los católicos sobre lo que representa la ONU?
Se lo respondo citando a Mons. Luigi Negri, Arzobispo de Ferrara: Amplísimos sectores católicos están minados por “demasiado irenismo que los atraviesa desde hace décadas, por el cual la preocupación fundamental no es nuestra identidad sino el diálogo a toda costa, estar de acuerdo con las posiciones más distantes.
Este respeto de la diversidad de las posiciones culturales y religiosas, sostenido por la idea de una sustancial equivalencia entre las diversas posiciones y religiones, es el que hace perder al catolicismo su absoluta especificidad. Un irenismo, un aperturismo, una voluntad de diálogo a toda costa, que es recompensada de la única manera en que el poder humano recompensa siempre estas desordenadas actitudes de compromiso: el desprecio y la violencia”.
Por eso, el peligro está en la situación interna de la Iglesia y no fuera. Hace mucho tiempo, le oí decir a San Josemaría Escrivá, “si el mundo está en tinieblas es porque la Iglesia ha dejado de ser luz”.
Hay una exagerada búsqueda de “signos de los tiempos”, generalmente contrarios a la doctrina católica. En lugar de procurar la conversión de las personas, de uno en uno, pretenden que la doctrina se adapte a esas situaciones, a veces lamentables, como el caso de los divorciados vueltos a casar. No digamos nada de los homosexuales, que parecerían intocables.
De modo acrítico se acepta cualquier cuestión como verdadera: las supuestas cifras catastrofistas de los ecologistas; las falsedades sobre el número de muertes por aborto; o sobre el contagio de SIDA. Lo que lleva, también acríticamente, a hacer causa común detrás de metas inicuas como son los Objetivos del Milenio para el Desarrollo y la futura agenda para el desarrollo sustentable o sostenible.
Esa estrategia mundialista, ¿tiene aliados dentro de la Iglesia Católica?
Sí, de una u otra manera. Hay en la Iglesia infiltrados y hay “tontos útiles”.
 Hay cierta preocupación entre algunos cardenales por la exposición que Walter Kasper hizo en el consistorio de febrero. ¿Cree que la Iglesia acabará dando la comunión a los divorciados vueltos a casar por lo civil?
No creo que la Iglesia llegue a autorizar la comunión a los divorciados vueltos a casar civilmente. Si lo hace, dejaría de ser la Iglesia de Jesucristo.
El Catecismo de la Iglesia Católica es muy claro: “Por lo cual no pueden acceder a la comunión eucarística mientras persista esta situación, y por la misma razón no pueden ejercer ciertas responsabilidades eclesiales. La reconciliación mediante el sacramento de la penitencia no puede ser concedida más que aquellos que se arrepientan de haber violado el signo de la Alianza y de la fidelidad a Cristo y que se comprometan a vivir en total continencia”, (n. 1650)

LOBBY HOMOSEXUAL

Decía usted que el lobby gay trata de incluir en España sus postulados en la asignatura de religión… ¿Cree usted que hay una importante presencia del lobby gay en la Iglesia en España? ¿Y en la Santa Sede?
Al lobby gay lo hemos dejado crecer, en gran parte, nosotros. Me remito a la respuesta que di a la pregunta sobre la ingenuidad de los católicos. Es inaudito que hoy, en muchos ambientes, no se pueda decir que la homosexualidad es una tendencia “objetivamente desordenada”, como dice el Catecismo de la Iglesia Católica en el n°2358. Y prácticamente se ocultan los documentos de la Iglesia que comienzan con la Declaración Persona Humana de 1975, bajo el pontificado de Pablo VI, en adelante.
A la vez, se relajó la disciplina eclesiástica. Ciertas jerarquías católicas dejaron que personas con esa tendencia se ordenaran sacerdotes o accedieran a cargos de cierta responsabilidad en la estructura eclesial, en la catequesis, en los colegios católicos, etc. Y así, se fue extendiendo una especie de mala tolerancia, de falsa caridad, que nos ha llevado a la situación actual.
Por supuesto, que además existe la presión exterior a la Iglesia para aceptar ese tipo de comportamientos. El cardenal Ratzinger lo advertía en 1995, diciendo que había grupos de presión que pretendían cambiar la opinión pública para que la homosexualidad fuera considerada una forma normal de sexualidad y, a la vez, exigían que la Iglesia revirtiera su juicio sobre ella. Esos grupos, decía el cardenal, acusan de discriminación a todos los que no estuvieran de acuerdo con ellos.
En España pedían prisión para el Cardenal Sebastián por recordar que la homosexualidad es una enfermedad. ¿Hay esperanza? ¿Qué nos depara el futuro a los católicos?
Personalmente aconsejo leer, meditándolo con frecuencia en número 675 del Catecismo de la Iglesia Católica, en el que se habla de la segunda venida de Nuestro Señor Jesucristo. “Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes. La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra desvelará el ‘misterio de iniquidad’ bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad”. No digo que estemos en vísperas de la segunda venida de Cristo, pero este texto ayuda a ubicarse; ayuda a pensar que no estamos destinados para lo que los hombres llaman éxito o para ser aclamados por las multitudes.
Nuestro triunfo es otro, es unirnos a la Cruz de Cristo, configurarnos con El, y después de la muerte, llegar al Cielo. Nuestra esperanza está en la Cruz y la Resurrección.
JCS con JPII 2001
*Juan Claudio Sanahuja nació en Buenos Aires en 1947. Estudió Ciencias de la Información en la Universidad de Navarra. Cursó estudios de Teología en Roma, y obtuvo el grado de Doctor en Teología en la Universidad de Navarra en 1973. Fue ordenado sacerdote en 1972 y pertenece al clero de la Prelatura del Opus Dei. Es profesor del Studium Generale de la Prelatura del Opus Dei en Argentina.
En enero de 2011, Benedicto XVI le otorgó el título de Capellán de Su Santidad, por su trabajo en favor de la vida y la familia, al que se dedica desde hace más de treinta años.
Es autor de El Gran Desafío: la Cultura de la Vida contra la Cultura de la Muerte, El Desarrollo Sustentable. La nueva ética internacional y Poder Global y religión universal, y de otros cinco libros en colaboración con varios autores.
Desde 1998 edita por correo electrónico el boletín Noticias Globales, que provee material de investigación sobre políticas relacionadas con la vida humana y la familia, y desde 2001 comenzó por el mismo medio, el servicio Notivida, dedicado a los mismos temas, pero enfocado a Argentina.
Miembro correspondiente de la Pontificia Academia Pro-Vita (1998-2011). Es Asesor Eclesiástico de la Fundación Nueva Cristiandad y Vice-asesor del Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires. Ha colaborado en distintos emprendimientos del Pontificio Consejo para la Familia.

EL APOCALIPSIS FINANCIERO ES INMINENTE

Un cuerpo con cancer presenta buen aspecto por fuera aunque por dentro se esté muriendo. Tal vez este simbolismo con el cuerpo humano sea la descripción de la situación real que viven las economías del mundo entero hoy en día, especialmente las occidentales.
Tras la hecatombre financiera de 2008 algunos datos macroeconómicos comienzan a mostrar buenos resultados. En Alemania, desde luego, pero en España o en Portugal que pocos años atrás presentaban una situación casi de colapso, también. Sin embargo, no pocos economistas de relevancia internacional están alertando de que las apariencias engañan y que lo que viviremos proximamente va a ser aún peor que lo que ya ha pasado. Meses atrás personajes tan importantes como el multimillonario George Soros o el Premio Nobel de Economía de 2013, Robert Shiller, avisaban de ello. A sus voces y a las de tantos otros que auguran el apocalipsis financiero, se han unido recientemente también las de otras dos figuras de peso: El economista estadounidense, catedrático de la Universidad de California-Santa Bárbara, Benjamin Jerry Cohen, y el antiguo economista jefe del Banco Central Europeo y vicepresidente del Bundesbank, Jürgen Stark.
Ambos esta semana han lanzado el mismo mensaje en sus correspondientes conferencias: El sistema financiero se dirige al abismo.
Stark, por su parte, el día 17 en Alemania alertó de que los Bancos Centrales a estas alturas ya han "perdido por completo toda capacidad de control y perspectiva sobre la situación económica" y explicó que "todo el sistema se basa en una ficción pura" sustentada a base de deuda y que cuando vuelva a haber problemas "el sistema ya no sobrevivirá". Cohen, por la suya, no se ha mostrado más benevolente describiendo la situación. En su ponencia del día 19 en la Fundación Rafael del Pino, España, dijo literalmente que "el mundo se dirige hacia una econorme crisis monetaria que creará un desorden difícil de prever".

http://www.gaceta.es/noticias/apocalipsis-financiero-inminente-24052014-1919

domingo, 18 de mayo de 2014

LA TERRIBLE CARTA DE SANTA GEMA GALGANI ESCRITA POR MANDATO DE DIOS

La carta de santa Gema está fechada el 13 de octubre de 1901, y la dirige, por mandato del Cielo, al que sería su director espiritual, el P. Germán de san Estanislao, pasionista. Leerla en clave de pasado es, a mi parecer, un grave error. Lo que subyace detrás es el binomio pecado-castigoconversión-paz. Esta perspectiva abre vías preocupantes sobre los tiempos actuales, pero quizá por ello es más realista. Y de nuevo exigencias de un blog obligan a traer a colación esta carta -mencionada en el anterior artículo- sin más ayuda que la que deparen las negritas. Dejo para el siguiente post su comentario.


Carta de santa Gema Galgani.


Padre mío: no puede imaginarse la de veces es que en estos días habré tomado la pluma en la mano para escribirle. Me parece que son muchas las cosas que tengo que decirle, pero siento tal repugnancia en decirlas, que no se lo puede figurar. Y hace más de diez días, padre mío, que he recibido que Jesús el mandato de decirle estas cosas que quiero decirle, pero que ni aún a Jesús obedezco.

Antes de todo he pedido a las muchas almas buenas que rezasen a Jesús, para que Jesús antes que nada me diese fuerzas para escribir cosas que tanta repugnancia me causan; luego, que preparase el corazón de mi padre (si es verdaderamente Jesús) para que esté dispuesto a contentar al Corazón Sacratísimo de mi Jesús, y a darle la satisfacción que este Corazón tanto demanda; además... oh, padre, padre, ahora mismo es tal mi repugnancia, que me parece imposible seguir adelante. Acabo de estar con monseñor, que me ha dado permiso para escribirle con toda libertad…

No sé por dónde empezar pero Jesús me ayudará. Hace varios días que después de la Sagrada Comunión Se deja sentir de tal manera que apenas puedo resistirlo, y me siento morir; me habla de ciertas cosas, queha sido necesario toda la buena voluntad de Jesús para hacérmelas entender. Hará unos diez días que, apenas recibido, me hizo esta pregunta: "Dime, hija, ¿me amas mucho?"... ¿Y que responder a esto, padre mío?... El corazón respondió con sus palpitaciones. "Y si me amas -añadió-, ¿harás cuanto Yo quiero?”... También a esto el corazón respondió, manifestando el deseo que tenía. “Es un negocio importante, hija mía: tienes que comunicar cosas grandes a tu director”… A lo que, padre mío, respondí con estas palabras: “¡Oh, Jesús! –le dije- por caridad: no mandéis que vaya a monseñor; ya sabéis bien, ¡oh, buen Jesús! que éste no hace caso de las cosas de mi fantasía”. Y Jesús entonces: “No, no; quiero que te dirijas a tu padre (su director espiritual el P. Germán). Espero que él ha de dar a mi Corazón la satisfacción que deseo”.

santa Gema



















Y me parece que siguió diciendo: “Hija mía –exclamó suspirando- ¡cuánta ingratitud y malicia hay en el mundo! Los pecadores siguen viviendo en la pertinaz obstinación de sus pecados. Mi Padre no les puede tolerar por más tiempo. Las almas viles y flacas no se hacen ninguna violencia para vencer la carne. Las almas afligidas se amedrentan y desesperan. Las almas fervorosas poco a poco van cayendo en la tibieza. Los ministros de mi santuario…” Al decir estas palabras Jesús se paró, y luego prosiguio: “A ellos a quienes he confiado la continuación de la obra de la Redención…” Jesús se volvió a callar de nuevo… “A esos támpoco mi Padre puede tolerarlos ya. Yo les doy continuamente luz y fuerza, pero ellos… Ellos, a quienes yo he tratado siempre con particular predilección; ellos, a los que siempre he mirado como a la pupila de mis ojos”… Jesús se volvió a callar y suspiró. “Constantemente, sólo recibo de las criaturas ingratitud y malos tratos; la indiferencia va cada día en aumento, nadie se arrepiente. Y Yo, en cambio, desde el cielo, no hago sino dispensar gracias y favores a todas las criaturas; luz y vida a la Iglesia; virtud y poder a quien la dirige; sabiduría a los encargados de ilustrar a las almas envueltas en tinieblas; constancia y fortaleza a las que deben seguirme; gracias de todas clases a cuantos justos y aún pecadores yacen escondidos en sus antos tenebrosos; hasta allá dentro hago yo llegarles mi Luz, allí les enternezco y hago lo posible para convertirles… Más ellos… ¿Cuál es el fruto de mis afanes? ¿Qué correspondencia hallo en las criaturas por mí tan amadas? Al ver lo que veo, me siento traspar de nuevo el corazón”… ¡Oh Jesús! Pero vayamos adelante, padre mío… “Nadie se cuida ya de Mi amor; Mi corazón está olvidado, como si nada hubiese hecho por su amor, como si nada hubiera padecido por ellos, como si de todos fuera desconocido. Mi corazón está siempre triste. Solo Me hallo casi siempre en las iglesias, y si muchos se reúnen, lo hacen con motivos bien distintos de los que Yo quisiera; y así tengo que sufrir viendo a mi Iglesia convertida en teatro de diversiones; veo que muchos, con semblante hipócrita, me traicionan con comuniones sacrílegas”…

manuscrito de la autobiografía de santa Gema quemada por el demonio









Jesús habría continuado, pero yo me vi obligada a exclamar: “Jesús, Jesús, yo no puedo más!... ¡Si pudiese!...”

Jesús estaba conmovido; se paró un poco, y luego prosiguió dulcemente: “Hija, tengo necesidad de almas que Me consuelen, cuando son tantas las que Me disgustan. Tengo necesidad de víctimas, pero víctimas de verdad. Para calmar la ira divina y justa de mi Padre celestial, necesito almas que con sus padecimientos, tribulaciones y asperezas, satisfagan por los pecadores y los ingratos. ¡Oh, si pudiera hacer comprender a todos cuan irritado está mi divino Padre contra el mundo!... Nada hay capaz de contenerlo. Esta preparando un castigo terrible para todo el género humano.¡Cuántas veces he tratado de calmarlo! La vista de mi cruz y mis padecimientos no son ya bastante a contenerlo. Muchas veces Le he calmado presentándole un grupo de almas escogidas, de víctimas heróicas. Sus penitencias, sus asperezas y sus actos heróicos Le han aplacado. También ahora para aplacarlo Le he presentado alguna de estas almas, pero Él me dice: “ No, no puedo más.” Y es que estas almas, hija mía, no pueden bastar para tanto. Son pocas.”

Se me ocurrió entonces preguntarle: “¿Y cuales son esas almas?” A lo que Jesús: “Las hijas de mi Pasión.” Quedé asombrada, porque yo pensaba si serían las sepultadas vivas, por ser las más escondidas. Jesús continuó. “Si supieras, hija mía, cuántas veces he visto calmarse a mi Padre, presentándole estas almas!.. pero ahora son muy pocas, no son suficientes.”












Yo callaba: “Hija mía –me dijo- escribe inmediatamente a tu padre y dile que vaya a Roma, que exponga este deseo mío al Santo Padre, que le diga que un gran castigo amenaza al mundo, y que necesito víctimas. Mi padre celestial está sobremanera indignado. Yo os aseguro que si dan a mi corazon la satisfacción de hacer aquí en Luca una nueva fundación de religiosas Pasionistas, aumentando así el número de estas almas, las presentaré a mi Padre, y Él se aplacará. Dile que éstas son mis palabras, y que será el último aviso que Yo le doy, habiendo manifestado sobradamente mi voluntad. Di a tu padre que me de esta satisfacción.”

sábado, 17 de mayo de 2014

PEDIMOS EL VOTO PARA IMPULSO SOCIAL

Desde Pensamiento Disidente animamos a votar en las próximas elecciones europeas a la coalición “Impulso Social”, debido a que es el único partido comprometido con la defensa de los principios cristianos (Vida, Familia, Educación, etc.), y con la defensa de la unidad y la soberanía de España frente al proyecto masónico de la actual Union Europea.





http://impulso-social.es/

lunes, 7 de abril de 2014

"TRANSICION" POR JUAN MANUEL DE PRADA

Coincidió la muerte de Adolfo Suárez con la invasión de Madrid que aquel domingo volvió a ser «rompeolas de todas las Españas» por un gentío malhumorado en la llamada Marcha por la Dignidad. La coincidencia de estos dos acontecimientos nos permite hacer algunas reflexiones.

La primera y más evidente nos obliga a enjuiciar la llamada (la mayúscula que no falte) Transición, a la cual aquellos dos acontecimientos coincidentes enterraron simbólicamente, de maneras bien distintas. De la Transición, tal vez el más desquiciado fetiche político que vieron los siglos, se ha dicho a modo de mantra o ensalmo que trajo la 'reconciliación' a los españoles, cerrando las heridas de la Guerra Civil; cuando lo cierto es que trajo una demogresca que, bajo la coartada del 'sano debate ideológico', resucitaría el fantasma del ancestral cainismo hispánico, que hoy campa por sus fueros. Treinta años después, lo cierto es que aquella 'convivencia pacífica' entre españoles que los protagonistas de la Transición invocaban es ya un sueño irrealizable: las viejas heridas provocadas por la división de las 'dos Españas' están más enconadas y supurantes que nunca; los conflictos separatistas (que la Transición reavivó y exacerbó de modo irresponsable) empiezan a conducirnos hacia irresolubles callejones sin salida; y las tensiones sociales, adormecidas mientras la prosperidad acompañó el proceso de cambio político, están cada vez más presentes en la vida española, acicateadas por una crisis económica que ha hecho patente la existencia de una crisis institucional de fondo, que contamina por igual la organización administrativa del Estado y sus más altas magistraturas, incluida la propia monarquía, cada vez más execrada. Estos son hechos; y, como reza el adagio latino, contra facta non valent argumenta. Los panegiristas de la Transición siempre niegan los hechos, en su obsesión enternecedora por crear una realidad paralela y de merengue; pero lo cierto es que, cuando despertamos del ensueño, los hechos, como el dinosaurio de Monterroso, siguen ahí. Casi todas las calamidades que hoy padecemos son hijas (y además hijas legítimas, nacidas de una coyunda feliz, no hijas bastardas nacidas de un desliz, o al calor de la clandestinidad) de la Transición.

La segunda reflexión nacida de la coincidencia de los dos acontecimientos que citábamos más arriba nos obliga a aceptar que los manifestantes de la Marcha por la Dignidad son los hijos más auténticos de la Transición: hijos cruelmente engañados con el placebo de 'los derechos y las libertades' que la Transición les trajo; y que ahora se revuelven contra la opípara madre que ni siquiera les garantiza el sustento. Y es que si hay una nota distintiva que caracterice nítidamente a la Transición, una vez despojada de farfollas retóricas, es la entrega que en aquellos años se hizo de nuestra riqueza nacional y hasta de nuestra propia alma a las fuerzas desembridadas de la plutocracia, muy atildadamente disfrazadas de respetabilidad internacional. Estas fuerzas desembridadas fueron (excúseme la utilización sarcástica y malévola de una expresión tan cursi) los auténticos 'fontaneros de la Transición'; y los políticos que todavía hoy son presentados como tales no fueron sino títeres (algunos, gustosos; otros, inconscientes; todos, generosamente recompensados) a las órdenes de tales fuerzas plutocráticas, que ahora, después de exprimirnos, nos han empujado hasta el precipicio, donde inevitablemente afilan sus uñas los demonios de la revolución, que en aquella Marcha por la Dignidad ya lanzaron algún zarpazo.

Tales zarpazos se saldaron con varios policías heridos; y a los autores de tales fechorías los panegiristas de la Transición, en sus tertulias y demás aquelarres contra la gramática, los llamaron 'violentos' y 'totalitarios' (cuando tendrían que haberlos llamado 'hijos legítimos de la calamidad que tanto celebran'). Curiosamente, estos mismos panegiristas llamaban 'demócratas' a los tipos que en Kiev no solo herían, sino que además mataban policías (confirmándose, como nos enseñase Gómez Dávila, que «nada enternece más al burgués que el revolucionario de país ajeno»). ¿Y cuál es la diferencia entre los revolucionarios de Kiev (tan demócratas) y los revolucionarios españoles (tan violentos y totalitarios)? Que los segundos se revuelven contra la plutocracia que los han empujado a la miseria, después de engolosinarlos con el placebo de 'los derechos y libertades'; mientras que los primeros se disponen a abrazarla gozosos, mientras saborean por primera vez, como ingenuos neófitos, el placebo. Les deseo que disfruten de su Transición tanto como nosotros de la nuestra.


jueves, 3 de abril de 2014

lunes, 17 de marzo de 2014

LOS MASONES ESPAÑOLES SALEN A LA CALLE A DEFENDER EL ABORTO ABIERTAMENTE

En España no se ve un obispo detrás de una pancarta desde la macromanifestación "La familia existe" de 2005, pero si alguien quiere ver bandas rituales y ropajes simbólicos entre pancartas ya puede hacerlo porque los masones españoles han decidido salir a la calle con atuendos y atavíos (no todos, que aún hay grados), en defensa de una "noble" causa muy "fraterna": matar seres humanos antes de que nazcan, es decir, el aborto. 

"Por primera vez en la historia de España, la masonería española, a través de una orden mixta de mujeres y hombres, compareció como tal en un acto masivo celebrado en Madrid y un amplio grupo de sus integrantes se ha identificado de manera abierta provistos de las bandas masónicas rituales. El escenario de tal comparecencia fue la manifestación conmemorativa anual del Día de la Mujer del sábado pasado en Madrid", escribe Rafael Fraguas en el periódico pro-aborto El País.


Para estos masones, el Día de la Mujer viene a ser una especie de Día del Aborto y el objetivo era combatir el proyecto de ley del Partido Popular que recorta el aborto quitándole la categoría de "derecho".


El compás y la escuadra

“Entendemos que esta ley recorta los derechos de las mujeres y por ello estamos aquí, para reivindicarlos”, explicó Ana Valet, presidenta de la Federación Española de la Orden Masónica Mixta e Internacional del Derecho Humano, cuya Federación del Derecho Humano mostraba una pancarta con su denominación y sus símbolos –el compás y la escuadra–, que marchaba en un lugar destacado de la manifestación.

"Minutos antes de comenzar la marcha, existía cierta inquietud en algunas de las personas congregadas, inquietud que fue despejándose poco a poco a medida que arrancaba la manifestación", detalla El País. 




Poco a poco, explica el periódico, ese sentimiento dio paso a una serena euforia, "porque estamos protagonizando un hecho histórico", dijo uno de los asistentes.


Toda una red de logias

La orden masónica que preside Ana Valet fue fundada en 1893 y es mixta desde su mismo origen. “Posee implantación en más de 60 países, cuenta con más de 30.000 miembros yuna red de logias para la autoconstrucción de sus integrantes y talleres federado para la acción social, que despliegan por todo el mundo”, precisa Valet. 

El periodista no preguntó a la gran masona qué es eso de la autoconstrucción, pero ella lo amplió con un lenguaje más de márketing diciendo: "Trabajar para el progreso de la humanidad” es nuestro lema".


La ministra abortista

Como modelo de "progreso" y "autoconstrucción", allí estaba Matilde Fernández, ministra socialista de Asuntos Sociales de 1988 a 1993, la política que según la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la ley del aborto de 1985 debía ir ofreciendo tantas ayudas sociales a las embarazadas que poco a poco el aborto fuese disminuyendo: durante su mandato se pasó de 26.000 abortos anuales a 51.000,y de una tasa del 5,8 al 12,1. Todo un "progreso" y una "autoconstrucción".

Matilde Fernández, que fue senadora hasta 2011 y en su momento fue vicepresidenta de la Internacional Socialista de Mujeres, llevaba su banda masónica sobre el pecho, azul celeste, y declaraba a El País: “la masonería defiende las causas de progreso, como los derechos de la mujer”.




Matilde Fernández, masona y política del PSOE


El periódico recoge el momento con gran emoción, como si fuese una romería popular.


"En las personas que componían el cortejo masónico, nutrido por integrantes de las cuatro obediencias mixtas existentes en España, así como por miembros de la Gran Logia de España, que es sólo masculina, se observaba una emoción que en ocasiones afloraba en forma de lágrimas". 

Y añade: "La masonería en España, que no fue autorizada hasta 1979, ya en la democracia, se ha mantenido siempre en un ámbito orgánico de discreción, si bien ha participado en numerosas ocasiones en iniciativas de la sociedad civil con reivindicaciones guiadas por elideario laico y el derecho humanitario. Su salida a la superficie de manera abierta y plena se interpreta como “un signo de normalización homologable a los ya vigentes en los países cívicamente más desarrollados del mundo”, declara Ana Valet, la presidenta de la logia "Federación del Derecho Humano".

EL CARDENAL CAFFARRA CONTRA LA PROFANACIÓN EUCARISTICA QUE PROPONE KASPER

El cardenal Caffarra recuerda que Juan Pablo II ratificó que ningún Papa puede romper el vínculo matrimonial

El cardenal y arzobispo de Bolonia, S.E.R Carlo Caffarra, aborda en una entrevista para Il Foglio los temas del orden del día del Sínodo extraordinario que tendrá lugar en octubre, y del Sínodo ordinario del 2015: matrimonio, familia, doctrina de la Humanae Vitae, penitencia. El prelado italiano critica las palabras del cardenal Kasper sobre el acceso a la comunión de los divorciados vueltos a casar y advierte que Juan Pablo II indicó que la potestad papal no puede dar ningún tipo de legitimidad a una segunda unión mientras permanezca el vínculo matrimonial, que es indisoluble. El cardenal recuerda que tal hecho ni siquiera admite la discusión entre los teólogos y la duda entre los fieles.

Matteo Mateuzzi entrevista al cardenal Caffarra:
- La Familiaris Consortio de Juan Pablo II se encuentra en medio de un fuego cruzado. Por una parte se dice que es el fundamento del Evangelio de la familia, por otra que es un texto superado. ¿Cabe pensar en una actualización?
- Si hablamos de la ideología de género y del denominado «matrimonio» homosexual, es verdad que en los años de la Familiaris Consortio no se hablaba de ello. Pero de todos los demás problemas, sobre todo de los divorciados vueltos a casar, se habló largamente. De esto soy testigo directo, porque fui uno de los consultores del Sínodo de 1980. Decir que la Familiaris Consortio ha nacido en un contexto histórico completamente distinto del actual no es verdad. Después de matizar esto, puedo decir antes que nada que la FC nos ha enseñado un método con el que se deben afrontar las cuestiones sobre el matrimonio y la familia. Usando ese método la Familiaris Consortio ha llegado a una doctrina que sigue siendo un punto de referencia ineludible. ¿Cuál es el método? Cuando preguntan a Jesús en qué condiciones era lícito el divorcio no se discutía en ese momento sobre la licitud como tal; Jesús no entra en la problemática casuística de la que nacía la pregunta, sino que indica en qué dirección se debía mirar para entender qué es el matrimonio y en consecuencia cuál es la verdad de la indisolubilidad matrimonial. Fue como si Jesús hubiera dicho: «Mirad que debéis salir de esta lógica casuística y mirar en otra dirección: la del «Principio». Es decir: debéis mirar allá donde el hombre y la mujer vienen a la existencia, en la verdad plena de su ser hombre y mujer llamados a ser una sola carne. (…)
- ¿Cuál es el significado más profundo y actual de la Familiaris Consortio?
- «Por tener ojos capaces de conservar la luz del Principio», la Familiaris Consortio afirma que la Iglesia tiene un «sentido sobrenatural de la fe» que no consiste única o necesariamente en el consenso de los fieles. «La Iglesia, siguiendo a Cristo, busca la verdad que no siempre coincide con la opinión de la mayoría. Escucha a la conciencia y no al poder, en lo cual defiende a los pobres y despreciados. La Iglesia puede recurrir también a la investigación sociológica y estadística, cuando se revele útil para captar el contexto histórico dentro del cual la acción pastoral debe desarrollarse y para conocer mejor la verdad; no obstante tal investigación por sí sola no debe considerarse, sin más, expresión del sentido de la fe» (FC 5). He hablado de «verdad del matrimonio». Querría precisar que esta expresión no indica una norma ideal del matrimonio. Indica lo que Dios con su acto creador ha inscrito en la persona del hombre y de la mujer. Cristo dice que antes de considerar los casos, conviene saber de qué cosa estamos hablando. No estamos hablando de una norma, que admita o no excepciones, de un ideal hacia el cual haya que ir. Estamos hablando de qué es el matrimonio y qué es la familia. (…) La Exhortación describe el sentido más profundo de la indisolubilidad matrimonial (FC 20). La Familiaris Consortio representa un desarrollo doctrinal grandioso, hecho posible también gracias al ciclo de catequesis de Juan Pablo II sobre el amor humano (…), dirigiendo su atención a las raíces profundas. (…) Y no ha ignorado los problemas concretos. Ha hablado también del divorcio, de las parejas de hecho, del problema de la admisión a la Eucaristía de los divorciados vueltos a casar. Por tanto la imagen de una Familiaris Consortio que pertenece al pasado, que no tiene nada que decir en el presente, o es una caricatura o es lo que consideran personas que no la han leído.
- Muchas conferencias episcopales han destacado que las respuestas a los cuestionarios en preparación de los dos próximos Sínodos muestran que la doctrina de la Humanae Vitae ya sólo crea confusión. ¿Es así, o ha sido un texto profético?
- El 28 de junio de 1978, algo más de un mes antes de morir, Pablo VI decía: «Por la Humanae Vitae, daréis gracias a Dios y a mí». Después de 46 años, veamos sintéticamente qué ha sucedido a la institución matrimonial y nos daremos cuenta de cómo aquel documento fue profético. Negando la conexión inseparable entre la sexualidad conyugal y la procreación, es decir negando la enseñanza de la Humanae Vitae, se ha abierto el camino a la recíproca desconexión entre la procreación y la sexualidad conyugal: «from sex without babies to babies without sex» (NdR «del sexo sin niños al niños sin sexo»). Se ha ido oscureciendo progresivamente que el fundamento de la procreación humana está en el amor conyugal, y se ha construido gradualmente la ideología de que cualquiera puede tener un hijo, el hombre o la mujer solteros, los homosexuales, incluso mediante la «maternidad subrogada. Se ha pasado por tanto de la idea del hijo esperado como un don al hijo programado como un derecho: se dice que existe el derecho a tener un hijo. (...) Esto es increíble. Yo tengo el derecho a tener cosas, no personas. Se ha ido progresivamente construyendo un código simbólico, ético y jurídico, que relega la familia y el matrimonio a la pura afectividad privada, sin importar sus efectos en la vida social.
La pregunta que hay que hacerse no es si la Humanae Vitae es aplicable hoy o hasta qué punto es aplicable o si solo crea confusión. La pregunta qué conviene hacerse es ¿la Humanae Vitae dice la verdad sobre el bien propio de la relación conyugal? ¿Dice la verdad acerca del bien que está presente en la unión de las personas de los dos cónyuges en el acto sexual? En efecto, la esencia de las proposiciones normativas de la moral y del derecho se encuentra en la verdad del bien que en ellas es objetivada. Si no se razona con esta perspectiva, se cae en la casuística de los fariseos. Y ya no se vuelve a salir, porque se entra en un callejón al final del cual se encuentra la obligación de elegir entre la norma moral y la persona. Si se salva una, no se salva la otra. La pregunta del pastor es por tanto la siguiente: ¿cómo puedo orientar a los cónyuges para que vivan su amor conyugal en la verdad? El problema no es verificar si se encuentran en una situación que les exime de una norma, sino cuál es el bien de la relación conyugal. Cuál es su verdad íntima. Me sorprende que alguno diga que la Humanae Vitae crea confusión. ¿Qué quiere decir? ¿Conocen la fundamentación que ha hecho Juan Pablo II de laHumanae Vitae?
Añado una consideración. Me maravilla profundamente el hecho de que, en este debate, ni siquiera eminentísimos cardenales tengan en cuenta las 134 catequesis sobre el amor humano. Nunca un Papa había hablado tanto de esto. Ese magisterio es ignorado, como si no existiese. ¿Crea confusión? Quien afirma esto ¿está al corriente de cuánto se ha hecho en el plano científico sobre la regulación natural de la concepción? ¿Está al corriente de innumerables parejas que en el mundo viven con alegría la verdad de la Humanae Vitae?
- El Cardenal Kasper subraya también que hay grandes expectativas en la iglesia respecto al Sínodo y que se corre el riesgo de «una pésima desilusión» si aquellas fueran desatendidas. ¿Es un riesgo real, a su juicio?
No soy profeta ni soy hijo de profetas. Ocurre algo admirable. Cuando el pastor no predica opiniones suyas o del mundo, sino el Evangelio del matrimonio, sus palabras golpean los oídos de los que escuchan, pero en su corazón entra en acción el Espíritu Santo abriéndolo a las palabras del pastor. Me pregunto además de qué expectativas estamos hablando. Una gran cadena de televisión de Estados Unidos ha realizado una encuesta en comunidades católicas por todo el mundo, que refleja una realidad muy diferente de las respuestas al cuestionario registradas en Alemania, Suiza y Austria. Un solo ejemplo. El 75 por ciento en la mayoría de los países africanos es contrario a la admisión a la Eucaristía de los divorciados vueltos a casar. Repito de nuevo: ¿de qué expectativas estamos hablando? ¿De las del occidente? ¿Es entonces occidente el paradigma fundamental sobre el que la Iglesia debe evangelizar? ¿Así estamos todavía? Vayamos y escuchemos también un poco a los pobres. Me quedo muy perplejo y pensativo cuando se dice que si no se avanza en una cierta dirección sería mejor no haber convocado el Sínodo. ¿En qué dirección? ¿La dirección que, según se dice, han indicado las comunidades de centroeuropa? ¿Y por qué no en la dirección indicada por las comunidades africanas?
- El Cardenal Müller ha dicho que es terrible que los católicos no conozcan la doctrina de la Iglesia y que esta carencia no puede justificar la exigencia de adecuar la enseñanza católica al espíritu de nuestro tiempo. ¿Se echa en falta una pastoral familiar?
Ha faltado esa pastoral. Es una gravísima responsabilidad de nosotros los pastores reducir todo a los cursos prematrimoniales. ¿Y la educación de la afectividad de los adolescentes, de los jóvenes? ¿Qué pastor de almas habla hoy de castidad? Un silencio casi total, desde hace años, por lo que yo conozco. Fijémonos en el acompañamiento de las parejas jóvenes: preguntémonos si hemos anunciado de verdad el Evangelio del matrimonio, si lo hemos anunciado como pidió Jesús. Y además, ¿por qué no nos preguntamos por qué los jóvenes ya no se casan? No siempre es por razones económicas, como se suele decir. Hablo de la situación en Occidente. Si se hace una comparación con los jóvenes que se casaban hasta hace treinta años, las dificultades que tenían no eran menores de las de hoy. Pero aquellos construían un proyecto, tenían una esperanza. Hoy tienen miedo y el futuro da miedo; pero si hay una decisión que exige esperanza en el futuro, es la decisión de casarse. Estas son las preguntas fundamentales, hoy. Tengo la impresión de que si Cristo se presentase de pronto en una reunión de sacerdotes, obispos y cardenales que discuten sobre todos los graves problemas del matrimonio y la familia, y le preguntaran como hicieron los fariseos: «Maestro, ¿pero el matrimonio es disoluble o indisoluble? ¿O en algunos casos, después de una debida penitencia...?». ¿Qué respondería Jesús? Pienso que la misma respuesta que dio a los fariseos: «Mirad al «Principio».
El hecho es que ahora se quieren curar los síntomas sin afrontar seriamente la enfermedad. El Sínodo, por tanto, no podrá evitar tomar posición frente a este dilema: la forma en que se está modificando la morfología del matrimonio y de la familia es positivo para la persona, para sus relaciones y para la sociedad, o más bien lleva a la decadencia de la persona, de sus relaciones, lo que puede tener efectos devastadores sobre toda una civilización? El Sínodo no puede evitar esta pregunta.
- Se habla de la posibilidad de readmitir a la Eucaristía a los divorciados vueltos a casar. Una de las soluciones propuestas por el Cardenal Kasper toma en consideración un período de penitencia que lleve al pleno acercamiento. ¿Es una necesidad ya ineludible o es una adecuación de la enseñanza cristiana según las circunstancias?
Quien hace esa hipótesis, al menos hasta ahora no ha respondido a una pregunta muy sencilla: ¿qué pasa con el primer matrimonio rato y consumado? Si la Iglesia admite a la Eucaristía, debe dar en cualquier caso un juicio de legitimidad de la segunda unión. Es lógico. Pero los Papas siempre han enseñado que la potestad del Papa no alcanza a esto: sobre el matrimonio rato y consumado el Papa no tiene ningún poder. La solución que se ha propuesto lleva a pensar que permanece el primer matrimonio, pero hay también una segunda forma de convivencia que la Iglesia legitima. En consecuencia, hay un ejercicio de la sexualidad humana extraconyugal que la Iglesia considera legítimo. Pero con esto se niega la columna que sostiene la doctrina de la Iglesia sobre la sexualidad. Y entonces uno podría preguntarse: ¿y por qué no se aprueban las uniones de hecho? ¿Y por qué no las relaciones entre homosexuales? La pregunta de fondo es por tanto sencilla: ¿qué pasa con el primer matrimonio? Pero nadie responde. Juan Pablo II decía en el año 2000 en una alocución a la Rota que «se deduce claramente que el Magisterio de la Iglesia enseña la no extensión de la potestad del Romano Pontífice a los matrimonios sacramentales ratos y consumados como doctrina que se ha de considerar definitiva, aunque no haya sido declarada de forma solemne mediante un acto de definición». La fórmula es técnica, «doctrina que se ha de considerar definitiva» y quiere decir que sobre esto no se admite la discusión entre los teólogos y la duda entre los fieles.
- Entonces, ¿no es una cuestión sólo de praxis, sino también de doctrina?
Sí, en esto se toca la doctrina. Inevitablemente. Se puede decir que no se hace, pero se hace. Y no sólo eso. Se introduce una costumbre que con el tiempo asienta esta idea en el pueblo, no solo cristiano: no existe ningún matrimonio absolutamente indisoluble. Y esto ciertamente va contra la voluntad del Señor. No hay ninguna duda sobre esto.
- ¿Pero no existe el riesgo de considerar el sacramento solo como una especie de barrera disciplinar y no como un medio de curación?
Es verdad que la gracia del sacramento también sana, pero conviene ver en qué sentido. La gracia del matrimonio sana porque libra al hombre y a la mujer de su incapacidad de amarse para siempre con toda la plenitud de su ser. Esta es la medicina del matrimonio: la capacidad de amarse para siempre. (...). La indisolubilidad matrimonial es un don que hace Cristo al hombre y a la mujer que se casan en Él. Es un don, no es ante todo una norma que viene impuesta. No es un ideal al que deben intentar llegar. Es un don y Dios no se arrepiente nunca de sus dones. Por eso Jesús, respondiendo a los fariseos, basa su respuesta revolucionaria en un acto divino: «Lo que Dios ha unido», dice Jesús. Es Dios quien une, de lo contrario el carácter definitivo sería solo un deseo que es natural pero imposible de hacerse realidad. Dios mismo lo cumple. El hombre puede también decidir no usar esta capacidad de amar definitivamente y totalmente. (...) El matrimonio, el sacramento del matrimonio produce inmediatamente un vínculo que ya no depende de la voluntad de los cónyuges, porque es un don que Dios les ha hecho. Estas cosas hoy no se dicen a los jóvenes que se casan. Y luego nos asombramos de que suceda lo que sucede.
- Se ha iniciado un debate apasionado sobre el sentido de la misericordia. ¿Qué valor tiene esta palabra?
Tomemos la página de Jesús y la adúltera. Para la mujer descubierta en adulterio, la ley de Moisés era clara: debía ser lapidada. Los fariseos en efecto preguntan a Jesús qué piensa sobre esto (...). Si hubiera dicho «lapidadla», enseguida habrían afirmado «ya veis, predica la misericordia, come con los pecadores, y a la hora de la verdad también dice que hay que lapidarla». Si hubiera respondido «no debéis lapidarla», habrían dicho «a esto lleva la misericordia, a destruir la ley y todos los vínculos jurídicos y morales». Esta es la típica perspectiva de la moral casuística, que te lleva inevitablemente a un callejón al final del cual está el dilema entre la persona y la ley. Los fariseos querían llevar al Señor a ese callejón. Pero Él sale totalmente de esa perspectiva, y dice que el adulterio es una gran mal que destruye la verdad de la persona humana que traiciona. Y precisamente porque es un gran mal, Jesús, para quitarlo, no destruye a la persona que lo ha cometido, sino que la cura de este mal y le recomienda que no vuelva a caer en él. «Tampoco yo te condeno, vete y no peques más». Esta es la misericordia de la que solo el Señor es capaz. Esta es la misericordia que la Iglesia anuncia desde siempre. La Iglesia debe decir qué es lo que está mal. Ha recibido de Jesús el poder de curar, pero en las mismas condiciones. Es verdad que el perdón siempre es posible: lo es para el asesino, lo es también para el adúltero. Era una dificultad que planteaban los fieles a San Agustín: se perdona el homicidio, pero la víctima no resucita. ¿Por qué no perdonar el divorcio, este estado de vida, el nuevo matrimonio, cuando ya no es posible que el primero «reviva»? Pero es algo completamente diferente. En el homicidio se perdona a una persona que ha odiado a otra hasta matarla físicamente, y se pide el arrepentimiento de esto. (...) En el caso del divorciado vuelto a casar, la Iglesia dice: «este es el mal, el rechazo del don de Dios, la voluntad de despreciar el vínculo puesto por el mismo Señor».
La Iglesia perdona, pero con la condición de que haya arrepentimiento. Pero el arrepentimiento significa volver al primer matrimonio. No es serio decir: estoy arrepentido pero permanezco en la misma situación que constituye la ruptura del vínculo de la cual me arrepiento. A menudo –se dice- no es posible. Hay muchas circunstancias, es cierto, pero en esas condiciones la persona está en un estado de vida objetivamente contrario al don de Dios.. La Familiaris Consortio lo dice explícitamente su estado y situación de vida contradicen objetivamente la unión de amor entre Cristo y la Iglesia, significada y actualizada en la Eucaristía» (FC 84). La misericordia de la Iglesia es la de Jesús, la que dice que ha sido desfigurada la dignidad del esposo, el rechazo del don de Dios. La misericordia no dice: «Paciencia, intentemos poner remedio como podamos». Esta es la tolerancia, esencialmente diversa de la misericordia. La tolerancia deja las cosas como están por razones superiores. La misericordia es el poder de Dios, que saca del estado de injusticia.
(…)
- Uno de los temas más citados por quien desea una apertura de la Iglesia a las personas que se encuentran en situaciones irregulares es decir que la fe es una, pero los modos para aplicarla a las circunstancias particulares se deben amoldar a los tiempos, como ha hecho siempre la Iglesia. ¿Qué piensa usted?
¿Puede limitarse la Iglesia a ir allí donde la lleven los procesos históricos como si fueran derivaciones naturales? ¿En esto consiste anunciar el Evangelio? Yo no lo creo, porque en ese caso me pregunto como se hará para salvar al hombre. Le cuento un episodio. Una esposa todavía joven, abandonada por su marido, me dice que vive la castidad pero le cuesta un esfuerzo terrible. Porque, dice, «no soy una monja, sino una mujer normal». Pero me dice que no podría vivir sin la Eucaristía. Y por eso también el peso de la castidad es ligero, porque piensa en la Eucaristía. Otro caso. Una señora con cuatro hijos ha sido abandonada por su marido después de veinte años de matrimonio. La señora me dice que en aquel momento ha entendido que debía amar a su marido en la cruz, «como Jesús ha hecho conmigo». ¿Por qué no se habla de estas maravillas de la gracia de Dios? ¿Estas dos mujeres no se han amoldado a los tiempos? Ciertamente no se han amoldado a los tiempos. Le aseguro que me causa una gran pena comprobar el silencio, en estas semanas de discusión, sobre la grandeza de las esposas y esposos que, abandonados, permanecen fieles. (...)
Cuántos párrocos y obispos podrían contar episodios de fidelidad heroica. Después de un par de años de estar aquí en Bolonia, quise reunir a los divorciados vueltos a casar. Eran más de trescientas parejas. Hemos estado juntos toda una tarde de domingo. Al final, más de uno me dijo que había entendido que la Iglesia es verdaderamente madre cuando impide recibir la eucaristía. No pudiendo recibir la eucaristía, comprenden qué grande es el matrimonio cristiano, y que hermoso es el Evangelio del matrimonio.
- Cada vez con más frecuencia se habla de la relación entre el confesor y el penitente, así como de una posible solución para el sufrimiento de quien ha visto fracasar el propio proyecto de vida. ¿Qué piensa sobre esto?
La tradición de la Iglesia ha distinguido siempre –distinguido, no separado– su tarea magisterial del ministerio del confesor. Usando una imagen, podríamos decir que ha distinguido siempre el púlpito del confesionario. Una distinción que no significa doblez, sino que la Iglesia en el púlpito, cuando habla del matrimonio, da testimonio de una verdad que no es ante todo una norma o un ideal. En ese momento interviene con amor el confesor, que dice al penitente: «Lo que has escuchado en el púlpito, es tu verdad, que tiene que ver con tu libertad, herida y frágil». El confesor conduce al penitente en camino hacia la plenitud de su bien. (...) El drama del hombre no radica en pasar de lo universal a lo singular. Radica en la relación entre la verdad de su persona y su libertad. Este es el núcleo del drama del hombre, porque yo con mi libertad puedo negar lo que acabo de afirmar con la razón. Veo el bien y lo apruebo, y luego hago el mal. Este es el drama. El confesor se sitúa dentro de este drama, no en el mecanismo universal-particular. Si lo hiciese inevitablemente caería en la hipocresía y diría: «de acuerdo, esta es la ley universal, pero como tu te encuentras en estas circunstancias, no estás obligado». (…) Hipócritamente, el confesor habría promulgado otra ley, al lado de la predicada en el púlpito. ¡Esto es hipocresía! Qué daño se causa si el confesor no recordase ya a la persona que se encuentra ante él que estamos en camino. Se correría el riesgo, en nombre del Evangelio de la misericordia, de hacer vano el Evangelio de la misericordia. (...) Al final el hombre podría convencerse de que no está enfermo, y que entonces no tiene necesidad de Jesucristo. Uno de mis maestros, gran profesor de derecho canónoco, decía que cuando se entra en el confesionario no hay que seguir la doctrina de los teólogos, sino el ejemplo de los santos.
Matteo Mateuzzi (intervista al Cardenal Caffarra en Il Foglio, 15 de marzo de 2014)
El Cardenal Caffarra es arzobispo de Bolonia. Fundó en 1980, por mandato de Juan Pablo II, el Pontificio Instituto Juan Pablo II sobre el matrimonio y la familia.
InfoCatólica. Traducción al español

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=20265