
Aquel año de 1989 la voluntad de auténtica libertad de millones de ciudadanos europeos en el centro y este de Europa venció, destruyó y enterró un sistema inhumano que había sembrado las conciencias de terror y las fosas de cadáveres desde el final de la Segunda Guerra Mundial, hoy el mundo libre cada vez más reducido, asediado y amenazado recuerda aquellos días de heroísmo y de revolución con alegría y satisfacción, decenas de naciones recuperaron su autodeterminación y soberanía en aquellos días, y decenas de millones de ciudadanos retomaron las riendas de sus destinos individuales y colectivos y los más básicos derechos que habían sido negados en nombre de la igualdad.


Hoy, 20 años después de la caída del comunismo se sienta en la Casa Blanca un político de clara tendencia marxista que no cree en aquella revolución de las patrias, hoy se sienta en la Casa Blanca un político que cree en las mismas políticas materialistas, mundialistas e igualitaristas que dieron lugar a esa hidra de 100 cabezas que representó al régimen comunista, hoy se vuelven a hacer políticas de ingeniera social con el aborto en auge, con el adoctrinamiento en las aulas, con la supresión de soberanía nacional sellada en estériles acuerdos internacionales que profetizan una vuelta a los tiempos mas oscuros del fantasma comunista que ya creíamos vencido.
No solo la política en EEUU presagia este aire de tiempos siniestros, el resurgir del marxismo en Latinoamérica travestido de bolivarianismo revolucionario, el auge de una China que no respeta ni los mas básicos derechos como potencia mundial, los progresos nucleares de países como Corea del Norte, el marxismo cultural reinante en Europa y la violencia impune que practican los grupos de extrema izquierda en países como el nuestro, nos recuerdan que hoy el peligro es mayor que nunca y que la amenaza ha crecido exponencialmente y puede sumir nuevamente a la humanidad en una segunda era de oscuridad, opresión e iniquidad.
No solo la política en EEUU presagia este aire de tiempos siniestros, el resurgir del marxismo en Latinoamérica travestido de bolivarianismo revolucionario, el auge de una China que no respeta ni los mas básicos derechos como potencia mundial, los progresos nucleares de países como Corea del Norte, el marxismo cultural reinante en Europa y la violencia impune que practican los grupos de extrema izquierda en países como el nuestro, nos recuerdan que hoy el peligro es mayor que nunca y que la amenaza ha crecido exponencialmente y puede sumir nuevamente a la humanidad en una segunda era de oscuridad, opresión e iniquidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario